jueves, 24 de enero de 2013

El hombre ilustrado de Ray Bradbury

Empecé a leer otro libro de Ray Bradbury. Esta vez me acompaña The Ilustrated Man y las fantásticas figuras que habitan en su piel. Es un libro perfecto para leer antes de dormir, porque puedo perderme por mundos desconocidos, emprender aventuras increíbles y concluirlas, sin tener que esperar al otro día para saber cómo terminan.

Es grandioso presenciar el momento en que cada una de las historias tatuadas en el cuerpo del vagabundo se apodera del escenario, y estoy en primera fila, como su única espectadora. Cada noche me meto en la cama cuando aun no tengo sueño para poder regalarme ese placer.

Recostada en el espaldar de la cama, con una sonrisa en los labios, me dejo raptar por unos personajes que me llevan a descubrir sus mundos. Al final, cuando baja el telón, y el último de mis nuevos amigos, se repliega de vuelta al tatuaje, su historia, su magia se queda conmigo, y a veces me acompaña en mis sueños.

domingo, 13 de enero de 2013

La invisibilidad de la guerra ayuda a su perpetuación

Todos los días aviones no tripulados vuelan por los cielos en busca de los enemigos del gobierno estadounidense. Este tipo de ataques coordinados por la C.I.A. se lleva a acabo en varios países, como Somalia,Yemen, Pakistán, Afganistán, Irak, y quién sabe cuántos otros más se irán añadiendo. Este programa de guerra no convencional se ha triplicado durante la presidencia de Obama. Sin embargo, el 83% de la población estadounidense lo aprueba, y no repara en los problemas éticos -adicionales a una guerra tradicional- que éstos representan.

Por lo general, jamás he aceptado la versión de Washington sobre nada que tenga que ver con la eufemísticamente llamada "política extranjera" del país. Pues, los auto-creados problemas de Estados Unidos se solucionarían en el momento que los gobernantes dejen de manufacturarlos. Por mi postura escéptica ante el gobierno, me cuento entre el 17% que se opone a estas operaciones secretas de la C.I.A. He aquí sólo algunas:
  • Estos vehículos no tripulados entran en el espacio aéreo de naciones soberanas, sin prestar la menor importancia a ello. Estoy segura que Estados Unidos jamás toleraría tales acciones en su territorio.
  • El programa es parte de una guerra no declarada, que se hace infinita, pero siempre justificada por los ataques terroristas del 11 de septiembre. 
  • Todo el que muere en estos ataques es calificado de "militante" de Al-Qaeda, de inmediato, sin importar que se trate de niños, mujeres, huéspedes de una boda o lo que sea. Todos los muertos son siempre militantes, sin que la prensa ni los ciudadanos pidan prueba de ello.
  • Los soldados que van a la guerra saben que van a matar, pero pueden ser matados también. En el caso de estos ataques a control remoto los soldados estadounidenses matan desde la comodidad de un asiento a miles de millas de sus víctimas, y por lo tanto,no incurren ningún riesgo. Sólo deben apretar un botón, y hacer añicos a su blanco -cero vísceras, cero sangre que presenciar. Es como jugar a la guerra en un videojuego, y nada más.
  • Es un asesinato a sangre fría y de forma muy cobarde, sin dar a las víctimas la oportunidad de defenderse, pues no se dan cuenta que son blanco de guerra. Además, un gran número de ellos son personas inocentes que nada tienen que ver con el terrorismo.
  • Los acusados son asesinados sin ser condenados de nada. Esto es sencillamente irónico: un presidente con formación en derecho constitucional, prefiere asesinar a sus enemigos, a llevarlos a corte aun cuando tiene la oportunidad de hacerlo -como en el caso de Osama Bin Laden. 
El país más asediado por estos ataques invisibles es Pakistán.  Según un estudio de Bureau of Investigative Journalism entre junio de 2004 y la mitad de septiembre de 2012, entre 2562 y 3325 personas fueron asesinadas en ataques con aviones no tripulados. De estos entre 474 y 881 eran civiles, entre ellos 176 niños. Sin embargo, Washington vende estos ataques a sus ciudadanos como sumamente precisos. 

Algo que a mí me molesta mucho es que cada vez que Estados Unidos mata a alguien con uno de estos sofisticados aviones, la versión oficial es que se trataba de un "militante" de Al-Qaeda. La prensa tradicional, escrita y televisiva se hace eco de esta narrativa, aceptando la versión oficial de los hechos sin mayor dificultad. Sin embargo, poco a poco empieza a emerger una contra-narrativa que da otra versión de quiénes eran los asesinados, y el impacto que estos ataques tienen en la población civil.

Creo firmemente que una de las razones por las que los estadounidenses son tan tolerantes a las guerras es que éstas siempre son peleadas en tierras extranjeras, lejos de la realidad del ciudadano promedio, y cuyas noticias le llegan filtradas por una prensa que se hace eco de la narrativa del gobierno, en vez de cuestionarla. Los ataques con aviones no tripulados han venido a aumentar la visión sesgada de los estadounidenses sobre las guerras. La invisibilidad, y la falta de víctimas nacionales seguirá contribuyendo a que éstos acepten guerras interminables más fácilmente que si fueran sus propios hijos los que cayeran abatidos.

viernes, 11 de enero de 2013

Viajar ligero

La gente que se la pasa aferrándose al pasado, se pierde la maravilla de vivir en el presente. Suelo viajar ligero por la vida, dejando en cada puerto todo aquello que no me sirve, o se convierte en tóxico para mí tranquilidad  Ese constante ir botando el cuero como las serpientes, es la misma esencia de la vida. Nada es estático, todo se transforma, yo asumo esa verdad  y vivo de cara a ella.   

lunes, 7 de enero de 2013

Zero Dark Thirty o un acto de propaganda

No es un secreto para nadie la controversia que ha desatado la película Zero Dark Thirty. Para un gran número de espectadores, periodistas y críticos la película justifica la tortura, ya que puede llevar la audiencia a creer que el nombre del mensajero de Bin Laden fue obtenido tras haber torturado a un prisionero. Esto es problemático por varias razones: la tortura es injustificable, ninguna información obtenida a través de la tortura sirvió de nada, y el creerlo, o sugerirlo, es ser víctima, o peor, instrumento de la propaganda de la administración Bush. 

En Zero Dark Thirty Ammar es torturado brutalmente. No se le da de comer, se le golpea, se le encadena, no se le deja dormir, se le mete en una caja mucho más pequeña que su cuerpo, y se le echa agua por boca y nariz hasta el punto de que se está ahogando. El mostrar estas escenas en sí, no me parece objetable, porque sabemos que se hizo esto y mucho más. Por el contrario, creo que es bueno que la gente vea lo que verdaderamente significa el eufemismo "técnicas de interrogación extremas." El problema es el uso que hace la directora de estas escenas, y cómo pueden sugerir la conexión entre la tortura y la captura de Osama Bin Laden.

Ammar llega a un punto en que da la información que se le pide porque la tortura es insoportable. Después de que dice algo, se le da una bebida anaranjada y algún tipo de golosinas. Unos años más tarde, lo vemos lleno de cicatrices, producto del abuso que ha sufrido, pero se nota que ya está cooperando con los agentes. Se le ve comiendo una comida más o menos decente, y el oficial hasta le ofrece un cigarrillo. Sin embargo, al pedirle información, éste  guarda silencio, pero acto seguido, el oficial lo amenaza con torturarlo, y  Ammar habla inmediatamente. Es obvio el efecto que ha tenido la tortura en él. La escena implica que la tortura ha dado resultados.

Ammar les dice que Abu Ahmed al-Kuwaiti llevaba mensajes entre Bin Laden y Abu Faraj al-Labbi. Es precisamente esta información la que los llevará a dar con el verdadero nombre del mensajero, y finalmente con el mismo Bin Laden. El espectador abusado entiende perfectamente que la resistencia de Ammar ha sido hecha trizas a través de la intensa tortura.Y es aquí, precisamente, donde radica el problema que surge con Zero Dark Thirty. Si Ammar no hubiera sido torturado, Maya no habría obtenido la pieza que resolverá el rompecabezas Bin Laden. 

Esa es la premisa en la que se basa Maya y sobre la que se construye la narrativa de Zero Dark Thirty. La audiencia puede deducir, entonces, que si no hubiera sido por la tortura que sufrió Ammar, no se habría obtenido tan importante información. Y sin esta información,  nunca se habría encontrado a Bin Laden. Sin embargo, esta premisa es falsa. Ninguna información obtenida mediante tortura llevó, en lo absoluto, al mensajero de Bin Laden, ni a nada. Esa  implicación es lo que hace de Zero Dark Thirty un repetidor de la propaganda de la administración Bush. 

Bigelow no refleja el hecho de que la tortura fracasó, sino que se hace eco de la propaganda usada en los años más negros de la Guerra contra el Terrorismo. Es sumamente perturbador que Zero Dark Thirty sugiera, siquiera, que la tortura fue eficaz en obtener información. Para cuando se filmó la película, ya se había demostrado en más de una ocasión que la tortura no arrojó información válida, como argüía la administración Bush. ¿Cómo pudo Bigelow cometer tamaño "error"? ¿Fue un error? Personalmente, lo dudo.

Bigelow se jacta de contar una historia basada en el recuento de los hechos de fuentes primarias, pero arma el argumento de la película sobre una premisa falsa. Bigelow hizo todo lo posible por crear en la audiencia la ilusión de que estábamos ante información fidedigna, la película tiene un aire quiere ser cuasi documental –usa audios reales de las torres gemelas, incorpora vídeos reales de ataques terroristas en Pakistán, Arabia Saudí, London y en una base militar en Afganistán. Es decir, Bigelow no se embarca a dar su versión de los hechos, sino una auto-definida versión fidedigna de ellos. Por lo tanto, al no establecer que la tortura no sirvió de nada -además de ser inmoral-, y mucho peor, al usar información que se ha demostrado es falsa, se posiciona entre los propagandistas de la tortura, lo haya tenido claro o no.  

domingo, 6 de enero de 2013

Exploraciones vitales

"Man cannot discover new oceans unless he has the courage to lose sight of the shore." – Andre Gide

Los que vivimos desafiando lo convencional, frecuentemente, nos encontramos en encrucijadas que nos empujan a ir más allá del entorno conocido. Es una experiencia que nos asusta mucho, sin embargo, desafiamos el miedo y nos alejamos de la orilla. 

Toda expedición conlleva la posibilidad del fracaso. En ocasiones alcanzamos la otra orilla soñada, y otras tantas navegamos a la deriva en alta mar. Sin embargo, la mera experiencia de buscar la posibilidad de lo que pudo haber sido vale la pena, aunque nuestra expedición termine en naufragio. 

lunes, 31 de diciembre de 2012

2012: Nada me debes, estamos en paz

Otro año que vemos venir y pasar. Eso en sí, es un logro, ya que serán muchos los que no lo verán.

Para mí el 2012 fue un año de retos. Haberme recuperado del accidente, y haber vuelto a caminar sin andadores, muletas y bastones fue lo más gratificante que logré en todo el año. 

No tengo quejas. Fue un año productivo, y de grandes aprendizajes. Logré pequeñas metas que me hicieron feliz. 

Escribí el prólogo a un libro. Fue bonito ver mi nombre impreso en las páginas de un libro. 

Oficialmente soy candidata a doctorado, terminé todos los requisitos y he empezado a trabajar en la tesis. 

Pasé un mes en República Dominicana como hacía tiempo no pasaba. Fue un tiempo feliz junto a mi familia. 

Espero hacer del nuevo año, 365 oportunidades para vivir, crecer, ser feliz, y sacar adelante mis pequeños mis proyectos.

Mil gracias por pasar por mi planeta. ¡Feliz 2013! 


jueves, 27 de diciembre de 2012

La mujer, virtuosa y sumisa

Estoy leyendo Una modernidad periférica, y en el primer capítulo, titulado "Buenos Aires, una ciudad moderna," encontré una cita extraída de una de las famosas Aguafuertes Porteñas de Ricardo Arlt que captó mi atención. Ésta proviene de las aguafuertes sobre las relaciones entre los sexos antes del matrimonio. Ricardo Arlt fue un crítico mordaz de la sociedad bonaerense de la década del treinta.

He aquí lo que dice sobre cómo debe actuar la mujer que quiere cazar marido:
Aunque tenga cuarenta años, no debe haber amado nunca. Todos los hombres tienen que haberle sido indiferentes. El único que tiene derecho a hacerle perder el seso es él. 
Debe indignarse profundamente ante toda conversación liberal. También es conveniente que proteste o se escandalice frente a esas parejitas que prefieren la oscuridad de las calles a la luz eléctrica de las avenidas. 
No debe tener amigas, y menos que menos amigos. Si tiene amigas, serán chicas muy serias, muy rigurosas en el hablar, en el pensar, y, más aún en el obrar.
No deberá demostrar curiosidades de ninguna especie; no leerá, por que leer pervierte la imaginación; no paseará, porque paseando se incuban tentaciones. Por lo tanto, manifestará una alegría infinita en quedarse en casa, encerrada entre cuatro paredes, tejiendo un honestísimo calcetín. ("Lo que deben creer él y ella" en El Mundo, el miércoles 26 de agosto de 1931).
¡Cuánta hipocresía! Este artículo subraya las apariencias que debían guardarse para llegar al matrimonio. ¡Qué horror! ¿Se imaginan, una mujer que había tenido relaciones con otro hombre, que podía pensar por ella misma, y tenía una opinión propia? ¡Impensable!

Y a pesar de que hoy somos menos hipócritas, aún quedan resabios de estos arcaicos modos de pensar. Para algunos especímenes de nuestra sociedad la mujer no vale por lo que es como persona ni por su inteligencia, sino por lo "virtuosa y sumisa" que sea.