viernes, 10 de julio de 2009

Desahogo anti-drama

Querida mía, en vez de estar haciendo el papelito de víctima enfrenta tu situación. Te aseguro que te sentirás mucho mejor que procurando la compasión de los demás.

Recuerda que la vida nunca cambiará, lo que tienes que cambiar es tu actitud ante ésta. Así es que antes de hablarme del mismo tema de hace tres años, intenta hacer una, o varias de las siguientes opciones. ¡Te lo suplico!

0. Hazle las compras a la ancianita del cuarto piso.
1. Da una caminata.
2. Siéntate en el parque a ver los niños jugar, los pájaros volar, los árboles mover sus copas.
3. Ve al gimnasio.
4. Corre en el parque.
5. Escribe una entrada en tu diario.
6. Lee un libro.
7. Escribe un blog.
8. Abre una cuenta en twitter.
9. Chatea con un amigo.
10.Pierde el tiempo en Facebook.
11. Sé voluntaria.
12. Visita los presos o los enfermos.
13. Limpia tu casa.
14. Arregla los clósets.
15. Aprender a tocar un instrumento..
16. duerme.
17. Ve una pelicula.
18. Búscale conversación a un desconocido.
19. Arréglate el pelo y las uñas.
20. Escribe un libro de un tema que te interesa. No es necesario que lo publiques :).
21. Léele un cuento a un niño.
22. Vete al museo.
23. Visita algún lugar que nunca hayas visitado.
24. Vete a la playa.
25. Monta en bicicleta.
26. Haz yoga.
27. Medita.
28. Búscate un terapista.
29. Analiza tu actitud de víctima, y enfrenta lo que te hace la vida miserable.

Todo cambio empieza por la mente. Cambia tu forma de pensar y tu vida cambiará. Estoy harta de escucharte, ¡No te aguanto más!

Post emparentados:
Vivo una vida miserable pero no es mi culpa.
Si ha decidido hacerse la victima no se queje.

Sólo preguntas

¿Qué hacer cuando se ha perdido el interés por esa meta que había sido nuestra mayor ilusión?

¿Cómo reconciliar nuestros anhelos de hoy con los que teníamos hace unos años? ¿Se tira todo por la borda y se empieza de nuevo?

¿Cómo hacerle caso a nuestro yo interior si éste está constantemente en evolución?

jueves, 9 de julio de 2009

Inventario vital

El último año ha sido uno de profunda reflexión: he abierto y cerrado capítulos en mi vida, he sumado amigos y restado otros tantos. He sufrido, he llorado, he cambiado, he crecido, y he errado el camino. He viajado, he amado, he perdonado, he olvidado, y he acariciado nuevos sueños.

Es tiempo de empezar otra revisión. Otro ciclo para sumar o restar. Es hora de simplificar. Atrás quedará todo lo que sea ornamento. No lo quiero. No me sirve.


imagen vía blog.agirregabidia.net

miércoles, 8 de julio de 2009

If I were a mountain


If I were a mountain
I would be tall, I would be strong.
I would have inner stillness;
I would have stood tall above the valleys,
I would have caressed the sky while rooted in the soil,
I would have been a channel between Heaven and Earth,
I would have met Moises and Zeus,
I would have been blessed
As did others who came before me;
But I am not a mountain:
I am short, weak, unbalanced.
I do not dream of eternity, or of paradise,
My dreams are profane and earthy;
I am volatile, fragile, at the least;

I am unworthy of the blessings of the mountain.
If I were a mountain, I would surely not be me.
Orlando, Fl. August 5th, 2008. (from my journal)

Historieta

La noche terminó en la cama de aquel hombre que se había convertido en un extraño. La escena era siempre la misma: él roncaba, y ella sollozaba en silencio.

Al escuchar los primeros ronquidos, se puso de pies. Agarró la maleta que había preparado unos días antes, y se fue en busca del sol. Pretendía remendar lo que ya no tenía arreglo.

Por la mañana, se descubrió frente al mar, pero no experimentó la típica sensación de completud que éste le provocaba. Sintió una enorme nostalgia de sí misma... Entonces, se dispuso a seguir su camino.

Cuadro: Nostalgia de Magda Vacariu

viernes, 3 de julio de 2009

jueves, 2 de julio de 2009

La permeabilidad de la memoria

Esta mañana mientras daba una vuelta con mi madre, de su boca salió en repetidas ocasiones la palabra "Nao", "Nao." La miré de forma extraña, y a ti ¿qué bicho te picó? Aquella palabra no me decía nada. ¿No te acuerdas que así llamabas los gatos de niña?¿Yo? Sí, tú. Un gato acababa de cruzar la calle, y de su celaje le vino el recuerdo.

Se quedó pensativa, y me dijo, fue una de tus primeras palabras. Me contó que decías varias palabras al tiempo que me balanceaba dando mis primeros pasitos a los diez meses de edad.

Supongamos que yo fuera una mujer muy famosa, y quisiera sacarle plata a mi nombre. Vamos más allá, supongamos que los eventos que me contó mi mamá fueran de suma importancia en mi vida, y por lo tanto decidiera incluirlos en mi autobiografía o memoir. ¿Deberían estos eventos ser parte de mi historia cuando han sido trasplantados a mi memoria por mi madre?

Hasta esta mañana no tenía idea de que los diez meses era ya parlanchina y activa :). Esa es la historia que cuenta mi madre de mí. Es más, ahora es parte de mi memoria pero por su intercesión. La conversación me corroboró lo que ya sabía: las autobiografías o memoir son un fraude. Se nos venden como la historia verídica de quien la cuenta, pero no es cierto, -especialmente la parte que narra los primeros años-, sino la de los que nos rodean.

Cuadro: La persistencia de la memoria (1931) de Salvador Dalí