Esta noche es el último debate presidencial. No creo McCain pueda hacer ni decir nada para cambiar el rumbo de las elecciones. Sin embargo, no hay que olvidarse que vivimos en Los Estados Unidos de América... si entienden lo que quiero decir.
McCain está a la defensiva aun en su propio territorio; me parece increíble que haya estados tradicionalmente republicanos en los que la contienda esté tan reñida; más aún me sorprende que Obama lleve la delantera en Virginia, Missouri, Colorado, entre otros. Virginia no ha elegido a un demócrata desde 1964.
Obama había prometido reescribir el mapa electoral, y todo parece indicar que logrará hacer algo de ello. La campaña de Obama he sido magistralmente orquestada; todo movimiento ha seguido un plan elaborador de antemanos. Es una de las razones por las que le ganó a Clinton, y ha puesto a McCain contra la pared.
La campaña de John McCain concluyó sus esfuerzos en Michigan, en Wisconsin y Maine para concentrarse en áreas más prometedoras o competitivas. ¡Enhorabuena!
Por mi parte, ya he empezado a planear la celebración del 4 de noviembre -aunque claro, con mucha precaución no vaya a ser que los republicanos hagan "magia" y cambien la trayectoria de la campaña electoral. Después de todo, ya tenemos el precedente de 2000 y el 2004.
Es una lástima que no me hubiera enterado a tiempo de que el debate sería en Hostra University... Tal vez hubiera podido encontrar la forma de ver al futuro Presidente Obama -así mismo, ya es hora de que los escépticos empiecen a practicar en frente del espejo Presidente Obama, Presidente Obama :). No me digan que no se lo vengo advirtiendo desde hace meses :).
Foto vía ABC News
Mostrando entradas con la etiqueta Elecciones 2008. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elecciones 2008. Mostrar todas las entradas
miércoles, 15 de octubre de 2008
jueves, 19 de junio de 2008
¿Se dividirán McCain y Obama el voto popular y el colegio electoral?
Todos recordamos las infames elecciones del año 2000, en las que Al Gore ganó el voto popular y George Bush "ganó" el colegio electoral. Los analistas han empezado a hablar de una posible repetición de ese escenario entre los senadores John McCain y Barack Obama.No descartó la posibilidad, pero me parece que estas elecciones no serán tan reñidas como las del 2000 y el 2004. Aunque en la política estadounidense todo es posible, porque, ¿quién iba a decir que Obama y McCain serían los candidatos presidenciales? Ambos eran los patitos feos de sus partidos. Al senador McCain le escribieron su esquela política hace poco más de un año -pero contra todo pronóstico ahí lo tenemos. En cuanto al senador Barack Obama hace siete meses ningún demócrata pensaba que éste tenía la mínima posibilidad de ganarle la candidatura a Hillary Clinton.
Hoy nos encontramos con dos candidatos que no eran los predilectos, ya que no son candidatos convencionales para sus partidos. Hay una base del partido demócrata que aún no apoya a Obama; y McCain por su parte, está aún peor posicionado, porque la base más conservadora de su partido lo rechaza.
Ya que ni Obama ni McCain son los candidatos ideales para sus partidos, los votantes independientes tendrán un papel protagónico en las próximas elecciones. Yo creo que serán los independientes y los republicanos decepcionados por las políticas de Bush los que decidirán las elecciones.
Un grupo de votantes que me está llamando mucho la atención son los votantes religiosos, especialmente, los los evangélicos jóvenes. Todo parece indicar que muchos de ellos al encontrar en Obama un candidato que habla abiertamente de Dios -a diferencia de otros candidatos demócratas, a quienes los republicanos han podido pintar como seculares-, están abandonando el partido Republicano y sumándose al lado Demócrata. Habrá que ver el impacto del voto evangélico en estas elecciones, ya que en el 2004 favoreció a George Bush .
No hay que perder de vista que al senador McCain lo persigue el factor Bush, -lo que resulta oximorónico, debido a la gran diferencia entre Bush y McCain en la campaña del 2000. ¿Quién iba a decir que John McCain -el chico descarriado del partido Republicano -quien supuestamente, no votó por Bush en el 2000- adoptaría tantas de las posturas del presidente Bush? McCain ya no es el candidato que fue, y está tratando de ser alguien quien no es. Este es el mayor problema que enfrenta John McCain, porque la base más conservadora del partido no lo acepta, y su postura pro Bush, su apoyo a la Guerra de Irak y su deficiencia en el sector económico, le está ahuyentando a los independientes que tanto lo favorecían.
Obama por su parte es un candidato poco convencional. Ya vimos como se le enfrentó a Goliat, y resultó ganador. Le declaró la guerra a McCain en su propio territorio. Lanzó su campaña para las elecciones generales en Virginia, un estado republicano -que los demócratas no han ganado desde el 1964. Este acto fue un claro mensaje de que Obama va competir en territorio hostil; si uno es John McCain esto es muy mala noticia, porque lo obliga a competir por su propio territorio -consumiéndole tiempo y dinero que podría utilizar en partes más competitivas.
En los próximos meses veremos si a Obama le resulta su nueva estrategia de reescribir el mapa electoral , y si McCain puede conquistar a su base republicana, y al mismo tiempo mantener su atractivo entre los independientes. ¡La pelea ya está casada!
Foto vía abc
sábado, 24 de mayo de 2008
Las verdaderas razones de por qué Hillary sigue en la contienda presidencial
El encaminar cada paso que damos hacia un único objetivo puede ser excelente, nos ayuda a mantenernos enfocados y a lograr lo que queremos. Es práctica común de las personas exitosas, pero hay que tener cuidado porque también lo es de los seres más miserables del planeta. Creo que si la meta nos oscurece el camino, no vale la pena. Debe ser el camino el que nos lleve a la meta, no al revés.Tomemos el caso de Hillary Clinton, ha puesto sus ojos en la Casa Blanca y no admite ruta alterna. Ha ido poniendo piedritas tras piedritas totalmente calculadas para poder llegar a su meta, desde la humillación como primera dama, su asunción a senadora de Nueva York, y hasta su voto a favor de la guerra de irak. ¡Todo fríamente calculado! Para Hillary ese era el camino más directo para llegar a la meta. Puso todas sus energías en ello, y ahora que su sueño se le ha convertido en pesadilla no sabe dar marcha a tras; por el contrario, sigue adelante, dejándonos más claros cada días quién es Hillary Clinton.
Yo tengo mi teoría de por qué el sueño de la Senadora Hillary Clinton se convirtió en pesadilla: por no creer que Barack Obama podía ser una amenaza para ella, la todo poderosa señora Clinton. Ese día 3 de enero en Iowa, Hillary se dio cuenta de que había subestimado su oponente -creo que a todos nos cogió por sorpresa Obama para ser sinceros-, excepto que la senadora Clinton no se preocupó demasiado porque ella tenía todas las de ganar: su "experiencia", su nombre, el color de la piel de su oponente, sus afiliaciones o relaciones con gente controversial, y hasta el nombre y ascendencia de éste. Lo que vino después todo ya lo sabemos: la campaña de Hillary no perdió tiempo en pintar a Obama como inexperto, como el candidato negro, como musulmán y como anti patriota. Como consecuencia, Obama tropezó varias veces, pero por una razón que se le escapa a Clinton -pues ella no puede aceptar que un hombre que salió prácticamente de la nada le haya robado el show a ella la gran Hillary Clinton- su popularidad siguió en ascenso.
Esta lucha sin cesar me sugiere algo manido: Hillary Clinton sigue subestimando a Obama, aún después de éste haberle ganado la nominación. ¡Eso es tener agallas! Lo que yace al fondo de su batalla sin sinsentido, es que no puede aceptar que Barack Hussein Obama le haya ganado. Parece una niña caprichosa que se cree que todo se lo merece. Esa es la verdadera razón por la que Hillary está en la contienda aún cuando todos sabemos que legítimamente no puede ganar. El desquiciante afán de poder de Hillary la ha llevado a balancearse sobre una cuerda sumamente fina: el pasado racista de la nación. La peor ofensa fue ayer al recordarnos el asesinato de Bobby Kennedy durante su campaña en California, uno no puede dejar de preguntarse ¿qué demonios quiere decir esto? ¿Está ella sugiriendo que sigue en la contienda no vaya a ser que presenciemos otra tragedia? Su no tan sutil comentario, ha tocado una fibra muy sensible: sugerir que Obama puede ser asesinado, y en esto se le pasó la mano. Me es claro que su conducta y la forma cómo ha manejado la nominación de Obama, la revela como una hipócrita de primera categoría; ella no se cansa de hablar de treinta cinco años de lucha por los derechos civiles, sin embargo, si ponemos esa lucha a contra luz su argumento palidece: Hillary Clinton mira a Obama desde arriba, desde una esfera superior, a la que Obama no puede tener acceso. ¡Que ironía! Aunque ella lo niega sus acciones lo gritan a todo pulmón: Obama no puede ganar, Obama no ha sido probado, Obama no puede ganarse el voto de los blancos de clase trabajadora, Obama es ingenuo, y como si eso fuera poco, ahora Obama puede ser asesinado. ¡Bravo señora Clinton la verdad siempre sale a relucir!
La conducta de Hillary Clinton me da náuseas. La desesperación ha sacado a la luz sus más bajos motivos. Si Hillary le arrebatara la candidatura a Obama, con su argumento rancio y fuera de lugar, y llegara a convertirse en la candidata por el partido, creo que la pérdida sería doble para el país: habrá ganado el pasado y sus heridas sobre un presente que augura que hemos evolucionado y avanzado algo hacia la unidad racial del país
Video relacionado: Keith Olbermann frente al comentario en cuestión de Hillary Clinton
jueves, 27 de marzo de 2008
"Un Clinton nunca se rinde" Bill Clinton
Bill Clinton dijo hoy que los miembros de su familia no se rinden, y tiene razón, -el caricaturista también está de acuerdo -si no me creen hagan clic en la caricatura. La actitud desafiante y hasta delirante de la senadora Hillary Clinton corrobora la declaración de su esposo. Pero, cabe preguntarse, ¿qué precio está Clinton dispuesta a pagar por su papel de "luchadora" incansable? Según una encuesta, hecha en las últimas dos semanas, un 48% de los encuestados tiene una opinión negativa de la Senadora Clinton, y si a eso le agregamos que tanto Obama como McCain disfrutan de un 49% de aprobación de los votantes, Clinton no tiene mucho de que sentirse orgullosa. Pero caray, ¡cómo se ha fajado esa mujer para ganarse ese detestable número!He dicho abiertamente en este blog que prefiero al senador Barack Obama para presidente, pero no soy una de esas personas que odian a Hillary a muerte; sin embargo, admito que he empezado a perderle el respeto, debido a sus acciones de las últimas semanas. Ella misma se ha ido hundiendo en la mugre, llegando hasta el fondo, y coqueteando con las bajas tácticas políticas de los republicanos. Reconozco que sus desesperadas acciones, son producto de lo que parece ser una inminente derrota, pero ella olvida que antes y después de Hillary Clinton hubo, y habrá un partido Demócrata. En esta recta final de la campaña, he perdido de vista a la mujer fuerte e inteligente que yo admiraba, y sólo veo a una señora caprichosa, y obsesionada, capaz de hacer lo que sea para regresar a lo que ella se ha llegado a creer es "Su Casa Blanca."
No soy de las que dicen que votaría por McCain si ella es la nominada, sin embargo, de seguro que me quedaría a dormir hasta un poquito más tarde esa fría mañana de noviembre; no me levantaría a votar por dos razones: una porque vivo en Nueva York, y no creo que le haga falta mi voto, y dos porque no podría votar por un candidato que ha llegado tan bajo y por quien no sienta respeto. Ese día en vez de ir a las urnas, me detendría en Starbucks, sí señora Clinton, y saborearía un delicioso café latte... pero que más da, usted ha desdeñado el voto de los votantes como yo, y ha repetido varias veces que usted cuenta con sus votantes ideales, ésos que verdaderamente cuentan, ¿será?
miércoles, 6 de febrero de 2008
Gingrich tenía razón:somos una amenaza
Corría el año de 1996, y Gingrich y su clan se habían dado cuenta que la creciente población hispana de Estados Unidos representaba una amenaza para la hegemonía de la nación. Se impusieron todos tipos de medidas: se cortaron programas de ayuda federal, se pusieron todas las trabas posibles para hacer más difícil el proceso de ciudadanía, y se trató de restringir la inmigración. Desafortunadamente muchas de las reformas de Gingrich detuvieron el tren del progreso en el área de los derechos humanos de los inmigrantes. Lo que no se esperaba era que esa misma fuerza desencadenaría el interés de los residentes legales por convertirse en ciudadanos; muchos de esos residentes habían vivido en el país por años y nunca habían considerado naturalizarse ciudadanos americanos.
Las reformas de la Era Gringich se despertaron un león que dormía. Los residentes legales, especialmente los hispanos, empezaron a hacerse ciudadanos en masa. Esos nuevos ciudadanos tienden alinearse -no con el partido de Gingrich- sino con el partido demócrata. Un 57% de los hispanos registrados para votar suelen votar demócrata. Es por ello que somos una amenaza para las ideas de Gingrich, y de todos su partido. Este bloque de votantes está dispuesto a desafiar el statuo quo, y a mandar a la casa blanca a una mujer o a un afroamericano, y eso le hace mella a los valores que a Gingrich y a los republicanos les gustaría perpetuar. Por esta razón, hoy tengo que darle la razón al señor Gingrich en que sí somos una amenaza. Por ejemplo, anoche el voto hispano fue determinante en la victoria de Hillary en California y otros estados.
domingo, 3 de febrero de 2008
Hillary y Obama están prácticamente empatados a nivel nacional
The Washington Post publicó una encuesta hoy en la que se demuestra que Hillary Clinton está perdiendo terreno ante Barack Obama a nivel nacional. Esto es mala noticia para Clinton quien había tenido una ventaja de dos dígitos hace un mes. Para Barack Obama esto ya es una victoria, la cual consolidará con los delegados que obtendrá en las primarias del Super Martes -aunque Clinton gane el voto popular.The San Francisco Sentinel reportó hoy que Clinton y Obama están prácticamente empatados con 36% y 34%, respectivamente. Los resultados de las encuestas me sorprendieron porque California era -si dije era- territorio de los Clinton. Los nuevos números explican el por qué Hillary no se haya movido de California, mientras Obama está haciendo campaña en otros estados -que aunque pequeños pueden sumarle delegados.
Lo importante de los resultados de estas encuestas no son los números per se, sino que sugieren que la opinión de los votantes está inclinándose hacia Barack Obama en lo que debió haber sido una avalancha para Hillary Clinton. De estos nuevos números, yo deduzco que Obama ha empezado a hacerle mella a la importancia del alto perfil de Hillary Clinton a nivel nacional. Para nadie es un secreto que Hillary es más conocida que Obama; y sin embargo, a medidas que Obama lleva su mensaje a nivel nacional su plataforma empieza a resonar entre los votantes que antes apoyaban a Hillary por daufault.
No se puede subestimar el efecto MacCain en los nuevos resultados. A medidas que McCain se ha ido perfilando como el candidato republicano, los demócratas han empezado centrar su atención en elegir el candidato que pueda vencer a McCain en noviembre. Muchos ya se han dado cuenta de que ese candidato es Barack Obama, ¿por qué? Simplemente porque Obama ha llevado un mensaje de una América Unida, ha formado una coalición de votantes de diferentes estratos sociales y de variado origen étnico. Es importante que muchos de esos votantes nunca considerarían a Hillary Clinton, por ejemplo, los detractores republicanos votarían más fácil por Obama que por Clinton. Lo último que quieren los republicanos es otro Clinton en la Casa Blanca, especialmente uno que lo llevará como Primer Caballero -muchos piensan que Bill Clinton sería una especie de co-presidente.
Para mí Hillary no le ganaría a MacCain porque los independientes no tendrían problema en elegir a MacCain antes que Hillary - porque éste ha sido consistente en sus posturas, es un senador muy respetado y porque no es el típico conservador. Es importante tener esto en mente si consideramos lo cerrada que han sido las últimas elecciones. Estas elecciones las ganará el candidato que pueda unificar el mayor grupo de votantes de diferentes ideologías.En mi opinión Hillary Clinton no es ese candidato, sino John MacCain o Barack Obama.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
