martes, 9 de octubre de 2007

No por mucho madrugar amanece más temprano

Hace una semana que desaparecieron mis llaves. El martes por la tarde, llegué, estacioné y me senté a trabajar. Al otro día, me levanté más temprano que de costumbre, porque tenía muchos pendientes. Antes de salir, tomé café, miré las noticias y aún me quedaba tiempo -le había ganado tiempo al tiempo.

Lista para empezar mi día, fui por las llaves del carro y el control remoto del garaje, y vaya sorpresa: no estaban. Las busqué por todas partes sin esperanza de encontrarlas porque no recordaba dónde las había dejado.
Harta de voltear y tirar, salí de casa, a las seis menos diez, con la esperanza de que mi vecino, que sale más o menos a la misma hora saliera, pero ¡que va! Eso no ocurrió. Ya habían pasado unos treintas minutos, y la desesperación me corría por las venas. Eran ya las seis y media, y yo aún estaba a la espera de quien no quedó de llegar. A las siete menos cuarto ya no aguanté más, y llamé al encargado -no quieran ustedes saber la cara que me puso. Pero en fin, me abrió que era lo que necesitaba. Salí disparada: llegué tarde al trabajo, de mal humor, con todo atrasado y el nivel estrés por las nubes.

Toda esta semana, había estado estacionando mi carro afuera, y todos los días pensaba que no estaría donde lo dejé -pero, siempre estaba-, respiraba tranquila, al confirmar que nadie había encontrado la llave todavía. Hoy por fin me di por vencida y le hablé al encargado sobre la llave:

S: Hola, te hablo porque necesito un nuevo control remoto. Lo perdí junto a la llave del carro. -Sabía que el numerito me costaría75.00 dólares, pero me hice la idiota...- ¿cuánto cuesta?
H: 500 dólares para ti -me dijo bromeando.
S: ¡Qué amable! ¡Gracias! -tanta amabilidad me sorprendió, casi nunca bromea-
H: Llámame cuando llegues. Lo tendré listo.
S: Estaré por ahí en media hora. ¡Gracias!

Cuando le avisé que había llegado, vino, me abrió, entré, estacioné, lo saludé. Me fijo de que en su mano izquierda tiene las llaves que yo había perdido:

S: ¿Dónde las encontraste?
H: Debajo del ascensor.
S: ¿Cómo?Cuándo?Eso es imposible. No recuerdo haberlas dejado caer. Hubiera escuchado el ruido.
H: No lo sé. Hace una semana que las tengo. El día que me pediste que te abriera ya las tenía pero no sabía que eran tuya. La encontré el día que vinieron a reparar el ascensor.

Me quedé pensando, ¿cómo diablos se metió la llave debajo del ascensor? Recordé que ese día cuando llegué a casa, había un señor cambiando una lámpara en el ascensor...¿sería posible?...¡Qué más da ahora! Le di las gracias al encargado, y me marché.

15 comentarios:

  1. $75? Creo que son un poco mas...o por lo menos si es una como en la foto. se me hace como que voy a escribir un blog similar...

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  2. jajajaja a mi me ha pasado muchas veces :S
    el cerebro ya no es lo que era :(

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  3. Las cosas más esenciales se nos vuelven complicadas cuando una pieza elemental de nuestras vidas, en este caso, la llave de tu auto, desaparece de la nada y vuelve como si nada, valiéndome de redundancias.

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  4. tremendo articulo, tienes un buen blog, felicidades

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  5. Pero, Sonia, yo lo tengo clarísimo.

    Hay duendes juguetones que nos hacen cosas de ésas. Recuerda el que me metió una cuchara sucia en el bolsillo.

    Y tú no me creías. Pero fue uno.

    Le voy a decir a un duendecillo que cruce el río para dárte un besorrio.

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  6. Que bueno que tuviste suerte y las llaves aparecieron, por que muchas veces hay que buscar unos cuantos $$$ para salir del lío.
    Besos

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  7. Deberias de cambiar la cerradura de la puerta de tu casa por lo menos, porque este caballero ya tenia una semana con tus llaves. no quiero meterte cosas en la cabeza, a lo mejor lo conoces bien pero uno se vuelve tan desconfiado aqui. nunca se sabe. lo mejor fue que las encontraste. cuidate y cero stress eso llena la cara de arrugas.

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  8. Gracias a Dios que las encontraste. Pero como dice Daysi, sería bueno cambiar aunque sea las de la entrada, por qué, quien sabe?

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  9. ¡Qué batata! ¿No pudo pensar el día que lo llamaste, que esas podían ser tus llaves?

    Pero aparte de un día de mal humor, te salió relativamente barato.

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  10. Pues que bueno que diste con tus llaves, pero siguiendo las sugerencias de los demas cambia al menos la cerradura de tu casa. Te cuidas.

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  11. hey ten cuenta!

    hay días que de verdad no son los mejores!

    hola amorsote!, como estas??

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  12. Entonces le diste las gracias nadamas? ..recuerdame de nunca trabajar de portero en tu edificio :P

    Gus,

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  13. ADKEN, no se trata de la llave del carro sino del control remoto del garaje. Me encantaría leer tu post.

    Sandy, desafortunadamente tienes razón :-(.

    Joan, y tu no sabes como me afecto el no encontrar esas condenadas llaves.

    José, bienvenido a mi planeta. Saludos.

    Nacho, si recuerdo el post. Sigo esperando el duendecillo.

    Mancorp, esta vez me salio gratis. Ojala no haya una próxima vez.

    Jennifer, pues si que suerte, aunque un poquito tarde pero suerte al fin, jajjaajaja.

    Sexydaisy, Ginnette & Wendy, gracias por preocuparse, pero solo se trato de las llaves del carro y el garaje. Las de mi casa las tengo separadas :-). El señor es de confianza, he vivido aquí por años y le he dejado la llave del apartamento para hacer reparaciones y nunca ha habido problemas. Es un buen tipo.

    Rafael, es un buen ñame o se hizo -tal vez me jugo una broma pesada- creo que quiere nuevo contrato y soy parte de la directiva, jajajaja-. A mí también me pareció lo mismo, especialmente porque mi carro es el unido de ese modelo y marca. ¡Qué batata! (me gustó ésa nunca la había escuchado.

    Dr. estoy bien, solo trabajando mucho... pero muy bien gracias y tu y los tuyos?

    Gus, ¿Qué querías que hiciera después de no darme mis llaves por una semana?

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