"First they came for the Jews and I did not speak out - because I was not a Jew. Then they came for the communist and I did not speak out - because I was not a communist. Then they came for the trade unionists and I did not speak out - because I was not a trade unionists. Then they came for me - and there was no one left to speak out for me." -Pastor Niemoeler
La justificación que dieron los legisladores para tan aberrante medida es que el gobierno federal no está haciendo nada para ayudarlos con el problema de la inmigración indocumentada -y en eso tienen razón; sin embargo, por qué no implementar un sistema amparado por la ley que regule la inmigración en vez de criminalizarla. ¿A caso no se trata de resolver un problema? ¿Por qué recurrir una medida que no resuelve nada, excepto denigrar y marginar aún más a los más vulnerables de la sociedad?
El aplicar la nueva ley tendrá un impacto humano incalculable, viola la constitución de los Estados Unidas, afectará negativamente la economía local, y resultará en un mayor desperdicio de los impuestos de los ciudadanos en procesos "legales." Y al final, todo seguirá igual, la inmigración indocumentada seguirá siendo el mismo problema de siempre, excepto que ahora el gobierno de Arizona le ha dado las herramientas necesarias a la policía para detener y cuestionar a quienes sospechen son instrumentados, basándose, entre otras cosas, en su apariencia física.
Espero que el Tribunal Supremo de la nación decrete esa ley inconstitucional. Sin embargo, no me hago ilusiones ya que he perdido confianza la corte de Roberts, después de una serie de decisiones bastantes cuestionables. La más notaria de las metidas de pata de la corte de Roberts ha sido, recientemente, equiparar las corporaciones a los seres humanos al concluir que ambos tenían el mismo derecho de expresión, y por lo tanto, las corporaciones podía contribuir sin límites a las campañas políticas. ¿Qué se puede esperar de una corte capaz de llegar a tan disparatada conclusión?
