viernes, 29 de junio de 2007

El extrajero de Albert Camus

Nunca había leído El Extranjero de Camus. Me sorprendió la aparente sencillez de la novela. Las oraciones denotan la economía característica del inglés americano: desnudo de excesos y preciso en el significado. La novela está narrada en primera persona. El protagonista nos narra la historia –su historia- como si fuera un personaje ajeno a ella. No reacciona, ante nada, se limita a contar la historia. A veces me daba la impresión que yo seguía una cámara, capaz de reproducir lo que veía sin la mínima posibilidad de reaccionar ante ello.

La intensidad de las imágenes contrasta diametralmente con la simpleza, y vulgaridad de un hombre tan superficial como Meursault. Hubo momentos en que me preguntaba, ¿si podía un hombre tan simple, ser capaz de evocar dicha belleza poética? o ¿Sería que existía otro Meursault, subyugado por la figura robótica, ajena hasta para sí mismo?

Ya en la primera oración Meursault se nos revela como un hombre incapaz de sentir emociones. Recibe la noticia de la muerte de su madre con toda la frialdad del mundo; le da más importancia a cuando ocurrieron los hechos que a la muerte en sí. A él, todo le da igual. No conoce de amor, ni de sufrimientos, ni de ambición, ni de ideas. Va por la vida con el único propósito de saciar sus necesidades físicas: sentir el sol en su piel, el placer que le produce nadar, y tener relaciones sexuales con Marie, comer y dormir. Nada más.

Meursault es un espectador. Se limita a ver vivir a los que pasan frente a él, reclinado en un mueble, esporádicamente se fuma un cigarrillo, se retira a preparar algo de comer, y luego se acuesta. Vive totalmente al margen de las convicciones sociales; no le importa nada ni nadie. Sin embargo, no finge, hace y dice lo que piensa sin importarle lo que la sociedad espere de él. Esta es una conducta que la sociedad no le perdonará; por su atrevimiento se verá cara a cara con los representantes del código moral.

Para Meursault todo es igual; es decir un hombre puede casarse o no casarse, disparar una pistola o no dispararla, actuar o no actuar, pero al final nada importa. Todo da lo mismo. Esta conducta de Meursault está orientada en la concepción de Camus, de la vida como un absurdo carente de significado por sí misma; la vida es un viaje que irremisiblemente nos lleva a la nada, sin la posibilidad de otra vida. Para Camus distraerse buscándole significado a la vida en Dios y en el más allá, es una pérdida de tiempo que le resta a nuestra experiencia aquí en la tierra –la única vida que tendremos. Es por ello que el hombre debe aceptar que el viaje en sí es absurdo, y a su vez dotarlo de significado individual.

La transformación de Meursault llega precisamente cuando se encuentra ante la consecuencia de sus actos: será ejecutado. Se da cuenta que será ejecutado no por el crimen que cometió sino por no haberse adherido a las normas sociales;por decir la verdad ante un sistema que esperaba que el mintiera en su defensa, que se conformara a las reglas con las que jugaban todos. No le perdonaban que no hubiera llorado por la muerte de su madre, que no amara a Marie, que no creyera en Dios, que no tuviera un motivo que justificara su crimen y que no se mostrara arrepentido. Ante todas estas ofensas el haber matado a un hombre pasó a un segundo plano.

Al final de la novela Meurseult, acepta lo absurdo de la existencia tal cómo lo concebía Camus. Empieza a hurgar en su pasado, recuerda a su madre; se da cuenta que había pasado por la vida y no había vivido. En un acto consciente empieza a recrear su vida, a vivirla a través de sus recuerdos; cree entender por qué su madre inició otra relación en los últimos años de su vida: eso era comenzar de nuevo, equivalía a tener otra oportunidad, otra vida -como la que a él le hubiera gustado tener ahora. Su madre hizo lo que el no había hecho: había vivido. De pronto, el pasado y el futuro adquieren significado para Meursault.

Meursault insiste en no ver al cura de la prisión, porque éste no puede ofrecerle nada en su posición de mensajero de Dios; Dios no existe para Meursault, y perder el tiempo hablando del más allá, de falsas promesas, es una hipocresía en la que él no participará. Meursault se sabe otro, victorioso, y lleno de júbilo acepta su muerte, en una actitud desafiante e incomprensible para la sociedad que lo había condenado:

"As if that blind rage has washed me clean, rid me of hope; for the first time, I that night alive with signs and stars, I opened myself to the gentle indifference of the world. Finding it so much like myself - so like a brother, really - I felt that I had been happy and that I was happy again. For everything to be consummated, for me to feel less alone, I had only to wish that there be a large crowd of spectators the day of my execution and that they greet me with cries of hate."

Imagen tomada de Tierra de genistas.blog.com

Sleepless in Queens

Continuando con el meme de nunca acabar:

# 6. Me gusta dormir muchísimo, aunque no siempre logro dormir bien. Son las 2:13 AM y estoy aquí escribiendo este post, ya que un ataque de insomnio me ha robado el sueño.

Odiaba las noches como éstas porque no sabía qué hacer con mi falta de sueño, y me ponía de muy mal humor; hoy sé que eso empeora la situación; y mi estrategia ha cambiado: hago los quehaceres, leo, escribo o escucho música clásica para relajarme. Esta noche he hecho un poco de todo eso, y aún sigo despierta. Lo único bueno del desvelo fue que pude terminar la novela que estaba leyendo, The Stranger de Camus.

El día llegará pronto, y me encontrará con el cansancio que me dejó ayer; de seguro que me traerá un sinnúmero de actividades que requerirán unas energías que yo no tendré si no duermo, por lo menos cinco horas.

jueves, 28 de junio de 2007

Soy más feliz en verano

Continuando con el meme de nunca acabar:


# 5. Definitivamente soy una persona muchísimo más feliz en verano que en resto del año. Eso no sólo tiene que ver con el hecho de que soy una de esas personas que necesitan la energía solar para sentirse bien -obvio soy caribeña-, sino también con el estilo de vida que llevo. He aquí algunas de las razones:
  • No tengo que trabajar.
  • Disfruto del sol, el mar y la arena.
  • Los chicos se notan más saludables.
  • Como al aire libre frecuentemente.
  • Paso mucho tiempo con mis amigos.
  • Me doy el lujo de hacer lo que quiero, sin preocuparme del reloj.
  • Paso tiempo en mi casa -ésta deja de ser el lugar donde sólo llego a dormir.
  • Tengo tiempo escribir y leer -en lo que llevo de vacaciones me he leído una novela y voy por la mitad de otra :-).
  • No me levanto a las cinco de la mañana.
  • Observo mi entorno más detenidamente.
Siempre trato de implementar algunas de estas estrategias en el resto del año pero siempre pierdo la batalla entre tanto quehacer....

miércoles, 27 de junio de 2007

I am the Queen of the "To-Do List"

Continuando con el meme de nunca acabar.

#4. Acostumbro hacer una lista de las cosas que tengo que hacer. Por lo general, la hago antes de salir del trabajo cada día. El poner en papel los pendientes me mantiene enfocada y me ayuda a manejar mi tiempo de manera más efectiva.

La verdad es que estoy en todas menos en misa -como dice mi madre-, por lo tanto suelo tener demasiadas cosas que hacer; por eso cuando miro la lista y me doy cuenta de todas las cosas que he terminado en el día, siento el impulso necesario para continuar. Creo que es una cuestión psicológica, jajaja, pero a mí me funciona muy bien.

lunes, 25 de junio de 2007

Mi mayor fobia

Continuando con el meme

#3. Le tengo terror a las culebras. Creo que la fobia surgió cuando tenía unos cinco o seis años, y, por accidente, pisé una culebrita de jardín. Todo lo que recuerdo es haberla visto bajo mis pies, y luego echarme a correr sin parar. Desde ese día, no he podido librarme del miedo que sentí, y que aún siento cuando veo el endemoniado bicho.

Es tal mi miedo que cuando duermo en el campo, hay que meterme un mosquitero hasta lo más profundo del colchón. Así de patético es mi miedo; aún hoy que vivo en un 5to piso, en las noches de verano suelo levantarme a revisar que las ventanas no estén abiertas, y por casualidad vaya y se me meta una al apartamento, jajaja. Mis compañeras de la universidad se burlaban de mi porque solía cubrir la brecha que quedaba entre el piso y la puerta para impedirles su entrada - por lo menos eso era un monte en el medio del mundo, pero en la Ciudad de Nueva York, ¡ay Dios!

El verano pasado mientras estaba en la Florida, casi me muero de un susto cuando vi una culebra en el patio de la casa. Aunque algún día pensé jubilarme en la Florida, hoy estoy considerando seriamente deshacerme de aquél nidito que pudo albergar mis últimos días, y todo por las malnacidas culebras.

Imagen tomada de Possibilidades.com

domingo, 24 de junio de 2007

"In the heartland of America"

Continuando con el meme.

#2. Me encanta hacer viajes por carretera. En el 2003 me fui de viaje con mi amiga Grace. Nuestro destino final era Seymore, Indiana. Cuando Grace me pidió que la acompañara, no pude resistirme a preguntarle pero ¿a hacer qué? Lo único que había oído mencionar de Indiana eran las 500 millas de Indianapolis. En cambio para mi amiga, Seymore valía la pena por ser el Small Town de John Mellencamp; ¿de quién?-le dije. No tenía la menor idea de quién era John Mellencamp, pero acepté... El viaje por
The Heartland of America resultó ser interesante, tanto así que tuvimos a punto de ser arrestadas. Es que para mi amiga no fue suficiente con haber visitado todos los sitios donde había vivido, o visitado su ídolo. ¡Qué va! Se obsesionó con ir hasta su residencia en las afueras de Bloomington.

La casa estaba en la cima de una colina, rodeada de hectáreas cubiertas de un espeso bosque -en otras palabras inaccesible para la vista de los intrusos como Grace; Haber llegado hasta la puerta de la casa de Mellencamp, la hacía sentirse más feliz que si se hubiera sacado la lotto; su felicidad la hubiera coronado la oportuna llegada de John Mellencamp, pero no sería el quien llegara, sino su esposa con sus dos hijitos; la señora entró apresuradamente -visiblemente nerviosa por nuestra presencia. Unos minutos más tarde unos señores se nos acercaron, y pensé lo peor: la policía vendría por nosotras. Era sólo cuestión de tiempo. A mí me entró un miedo horrible, así es que me costó sacudirla, y hacerle ver el cuadro ante el que nos encontrábamos. Empecé a imaginarme las sirenas de los carros de policía que nos perseguían, les siguieron las esposas, las rejas, y los titulares de los periódicos. Pero Grace no reaccionaba, seguía ahí esperando ver a John Mellencamp.

viernes, 22 de junio de 2007

"Yo, la primogénita de la familia"

Les debo un meme a JuniHH, Hetayra, Osita Jenny y OJ.

Aunque soy una excelente estudiante, no me he animado a hacer esta tarea. La razón es que ya he leído este meme hasta el cansancio, y me imagino que todos nos sentimos igual; además no me gusta hablar de mí así tan directamente, prefiero que se lo imagen.

He decidido que haré mi tarea aunque un poco a mi manera. Pues si se han dado cuenta, no soy muy partidaria de seguir las reglas simplemente porque sí, jajaja. El plan es el siguiente: publicaré 8 posts cortitos en vez de uno con ocho cosas sobre mí. Sin ningún orden específico. No sé que les contaré; les revelaré lo que se me ocurra al momento de escribir las entradas.

#1.
Soy la primogénita de la familia: la primera nieta, la primera sobrina por ambos lados de la familia. Fui una niña muy querida; sin embargo, luego empezaron a llegar hermanos que vinieron a destronarme y darme responsabilidades. Tuve que empezar a compartir todo mi universo con ellos, y como consecuencia me hicieron crecer demasiado rápido. Esto no me hacía ninguna gracia, pero hoy he leído un artículo en el New York Times que me ha reivindicado. El artículo es sobre un estudio que concluye que que los primogénitos suelen tener un coeficiente intelectual más alto, ser más disciplinados, más centrados y mucho más exitosos -en otras palabras estaban hablando de mí :-).

Si me hubieran preguntado, se hubieran ahorrado muchísimo tiempo y trabajo :-). Pues sí, estoy convencida de que los primogénitos no sólo somos más inteligentes, sino también muchísimos más responsables e independientes; y como si eso fuera poco, solemos sacarles menos canas verdes a nuestros padres :-). (Por fa no le pasen la voz a mis hermanos que me linchan).

Continuará