A todos nos enseñan pautas esenciales durante el proceso de sociabilización que nos permite funcionar en sociedad. Y de algún modo, este proceso se basa en la subyugación del "yo" individual a favor de la creación de un ente social funcional. Esta castración del ser puede crear conflictos entre lo que somos y lo que debemos ser.
En lo personal, me parece saludable cuestionar lo que nos han enseñado, poner un poco de distancia entre esa carga cultural y social y escuchar la voz de nuestro subyugado ser interior.
Al hacer este ejercicio uno puede sentirse un tanto vacío, dudoso y angustiado, pero tras la confusión empieza el proceso de búsqueda que en su momento nos llevará a encontrar nuestro centro. Es el principio del crecimiento interior que nos lleva a ser mejores seres humanos, a desarrollar una filosofía de vida auténtica en la que exista la armonía entre quienes somos y lo que creemos.
En lo personal, me parece saludable cuestionar lo que nos han enseñado, poner un poco de distancia entre esa carga cultural y social y escuchar la voz de nuestro subyugado ser interior.
Al hacer este ejercicio uno puede sentirse un tanto vacío, dudoso y angustiado, pero tras la confusión empieza el proceso de búsqueda que en su momento nos llevará a encontrar nuestro centro. Es el principio del crecimiento interior que nos lleva a ser mejores seres humanos, a desarrollar una filosofía de vida auténtica en la que exista la armonía entre quienes somos y lo que creemos.