lunes, 27 de diciembre de 2010

Poesía

La nieve cae tras el cristal y yo busco refugio en mi santuario. Paseo la mirada por mi espacio y me detengo en las cosas que están sobre el escritorio: correspondencia por abrir, un par de aretes, una copa de vino vacía, libros, y un portar retrato.

Una foto en  blanco y negro capta un momento alegre de personas que sonríen, y caminan por la playa, tomados de las manos. Sentí los labios esparcirse en una sonrisa, pero, pronto, sin proponérmelo, se contrajeron.

Afuera un inmenso carámbano ha hecho escarchas de las calles, los autos y los árboles.  El viendo viaja en su alfombra invisible, y carraspea incesantemente... Y, a ratos, pareciera que todo ese frío lo llevara conmigo, a manera de hoyo negro en el alma o en el estomago.

Me tranquiliza el olor acaramelado que emana de la vela que me alumbra. La calefacción bulle, y emite crujidos a ratos.

Siento la necesidad de escribir, y captar este momento cargado de poesía antes de que el tiempo  me lo robe para siempre...

3 comentarios:

  1. Aquí es que yo me encuentro contigo aunque me hayas sacado del paraíso a rondar la escarcha... Feliz nuevo año amiga...

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  2. Benjamín, sigo aquí lo único que bastante ocupada, resolviendo pendientes, sumamente enfocada en lo que debo hacer.

    Un abrazo y me alegra de haberte encontrado en ese "aquí" que mencionas.

    Feliz 2011 para ti también y ojalá vengas a visitarnos este año.

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