viernes, 28 de julio de 2006

Cadáver


Mi alma de verano,
vaga moribunda sin mí,
ya sólo soy el velo;
¡Qué lejos han quedado
Esos días cálidos,
Rebosantes de vida;
¿Qué resta cuando se llena
el alma de inviernos?
¿Cuándo ésta es cuna
de fríos, de lluvias, de vientos?
Sólo queda el suspiro cansado
de un cadáver que aún respira

jueves, 27 de julio de 2006

Disney: un mundo de fantasías

El ave mecánica se deslizó por el aire y navegó entre nubes de algodón, que flotaban sobre un inmenso firmamento acuático. En sus entrañas, íbamos unas 200 almas de distintos tiempos: viejas, jóvenes e infantiles. La almas más recientes eran muchas; unas suspiraban, otras reñían, otras sollozaban, otras gritaban, otras reían, otras corrían. Por dos largas horas me pareció que todas las almas del universo estaban allí congregadas, en constante expansión como el universo mismo; se esparcían como el aire, eran infinitas... A las almas con más tiempo, nos relegaron a nuestros asientos, sin poder hacer otra cosa que observar... Nos prohibieron cualquier intento de arrojarnos a los brozos de ese dios dulce que nos rescata de la consciencia.... Nos mantuvieron como rehenes, y por recompensa sólo pedían nuestra absoluta calma hasta que apaciblementemente acariciaramos la tierra de la fantasía. Esta era, tal vez, su forma de expresar que estaban felices; en sus ojos se reflejaba la ilusión de quien se apresta a realizar un acariciado sueño; iban a cumplir un sueño, sin saber que ese mundo encantado ha sido construido a base de las pesadillas de otros. Esos que son explotados a miles de millas, para quienes Disney es un verdadero infierno. Las inocentes criaturitas que me acompañan desconocen esa otra cara de Disney... Hoy se sienten agradecidas de que por fin ellos disfrutaran de la gloria, lejos, muy lejos del infierno...

http://www.nlcnet.org/campaigns/shahmakhdum/

martes, 25 de julio de 2006

Nueva York no es para supremacistas

La Ciudad de Nueva York es notoria por su diversidad. De acuerdo a la página oficial de New York City Dapartment of City Planning, la ciudad cuenta con más o menos 8.1 millones de habitantes, de los cuales 2.9 nacieron en el extranjero. El 46 por ciento de la población habla una lengua extranjera en casa. Por lo tanto, Nueva York, hoy más que nunca, se merece el título de Capital del mundo, ya que tiene habitantes de casi todos los países (datos del censo del 2000).

Traigo a colación estos datos demográficos porque nuesta diversidad está siendo atacada por el grupo anti-inmigrantes, The Minuteman Project. Este grupo de supremacistas blancos está planeando una manifestación en la Zona Cero mañana 26 de julio a las 12:00 P.M. Hay varias organiazaciones -las uniones de The internationalist Group y la May 1 Immigrant Rights Coalition, entre otras- que dirán presentes allí para hacer escuchar su voz de rechazo ante esta nueva versión del Ku Klux Klan. El lugar de reunión es la calle Liberty y la Church a las 12:00 P.M. Invito a todo aquel que pueda, que vaya y alce su voz de repudio ante esta nueva amenaza a la diversidad de nuestra ciudad, y a los derechos de los inmigrantes en general. Si tenemos en cuenta que un tercio de la población de la ciuda es inmigrante, y que otro gran sector, es hijo de inmigrantes, esta manifestación está fuera de lugar. Así es que despreciable Minuteman Project, sólo me resta decirles, you are not Welcome in New York, go home!!!

Derechos sobre la línea, es un documental que trata de The minuteman Project y sus abusos en la frontera, si quieres ver un fragmento haz click aquí.

domingo, 23 de julio de 2006

Mi paraíso perdido

Hace casi quince años que fui expulsada de este paraíso terrernal; sí, yo también fui seducida por la serpiente al morder la manzana de los sueños. Un día lluvioso de otoño cambié mi isla por una opulenta selva de cemento: New York. Al descender a la ciudad, me pareció ser un frío infierno, impregnado de soledad, de desolación, de dolor... pero luego sin saber cuando, descrubrí que seríamos cómplices, amigas inseparables en cuyos hombros lloría mis más profundas penas y celebraría mis más anhelados logros. Esta ciudad se ha convertido en mi hogar, bajo su amparo me he vuelto mujer, he madurarado, me he caído y me he lenvantado mil veces. Pero a pesar de todo lo que Nueva York es para mí, hay días en que quiero dar marcha atrás, y regresar a ese día lluvioso de otoño en que le di la espalda a mi mundo en busca un sueño; días en que tengo ganas de refugiarme en ese edén perdido -rebozante de vida y de belleza- que se llama República Dominicana; días en que me apetece sentir el agua de sus playas recorrer todo mi cuerpo, y quedar saciada de todo rastro de sed.... hay días que añoro que sus vientos cálidos purifiquen mi putrefacción, y entonces, besar la noche a la luz de la luna hasta que el sol me aranque de sus cabellos...

sábado, 22 de julio de 2006

Rehén


Su mirada perdida me ataviesa el corazón como un puñal de frío acero. En esos ojos tristemente hermosos, se reflejan la desesperanza, la derrota, la impotencia ante un mundo que le ha fallado. Decir que sé lo que esa criaturita ha visto, sería mentir, no puedo ni siquiera imaginármelo. Sin embargo, sus ojos me hablan de violencia, injusticias, explosiones, de casas construidas una y otra vez sobre sus propias ruinas. Para este angelito, hoy es igual que ayer y mañana será otro ayer... Es tan sólo una pieza inútil de un juego que nadie quiere ganar, porque les conviene perpetuar la partida. Un pobre rehén, de cuyo secuestro se benefician por igual "SALVAJES" y "CIVILIZADOS".

jueves, 20 de julio de 2006

Una campaña por la paz

GUN KIDS




Si me han leido saben de mis preocupaciones por los niños, especialmente los que en estos momentos sufren los embates de la guerra. Natinat me ha invitado a ser parte de una campaña por"Una cultura de Paz."Ahora yo te invito a ti a ser parte de esta cadena, colocando este video en tu blog o simplemente invitando a otros a tomar conciencia sobre la violencia y promover la paz. El objetivo es, promover la concientización en contra de las armas de fuego; así como un rechazo a la cultura de violencia en la que vivimos hoy; en palabras de Natinat, "La esperanza de alcanzar un mundo de paz, está puesta, no en el hoy, sino en el futuro y la posibilidad de alcanzar ese futuro luminoso está cifrada en los niños, educados en una nueva cultura. La CULTURA DE LA PAZ."


miércoles, 19 de julio de 2006

Exodo

En estos momentos de guerras, miles de seres humanos se ven obligados a abandonar su tierra, con la firme esperanza de salvar lo más preciado que tienen: su vida. Muchos lograrán su cometido, pero otros tantos se quedarán en el intento; sin embargo el instinto de supervivencia del ser humano siempre dirá que vale la pena intentarlo, independientemente de los resultados. Por esta razón, armados con lo poco que se pueden llevar, desafían el peligro, con la esperanza de conquistar la tierra prometida.

Al ver en la tele y los periódicos el éxodo de los libaneses y otros nacionales escapando de las zonas afecta por la última campaña bélica, me puse a pensar en todas "las batallas" -la económica, política, religiosa entre otras- que obligan a un ser humano a abandonar su tierra. Mi reflexión me llevó a la frontera, ya sea una valla o el inmenso mar. Me di cuenta de que hasta el momento en que un ser humano se ve obligado a cruzar una frontera, ésta es sólo la línea que lo separa de lo que no es, o tal vez de lo que no se quiere ser. Ese espacio salvaguarda todo lo que define la nación: la cultura, la historia, los símbolos. A partir de la frontera se identifica la nacionalidad, nuestra individualidad como nación. Por lo tanto, salirnos del marco de la frontera, es como volver a nacer, es dejar el vientre de la madre por segunda vez. Por esta razón, para los inmigrantes, la frontera es un lugar terrible, porque nos convierte en seres trasplantados a un país que no es el nuestro. Profundizando en mi reflexión, me preguntaba, ¿qué es lo que se gana al cruzar una frontera? ¿Qué es lo que se pierde? He terminado por aceptar que la respuesta más coherente a ambas preguntas sería decir que TODO. Al conquistar la frontera, nos aguarda el vacío de lo que quedó atrás, pero también el vacío de lo desconocido, esa página en blanco donde comenzaremos a trazar el boceto de un mundo por construir . En ese momento empieza la batalla interna de un ser que vive en dos mundos, o tal vez en tres: el país de origen, el país adoptado y un país inventado que nos ayuda a sobrevivir -es algo así como una mezcla de los dos, pero ninguno en esencia. En ese lugar inventado, coexisten antiguas y nuevas costumbres que batallan por sobrevivr; y sin darnos cuenta, sin querer, poco a poco nos vamos convirtiendo en ciudadanos de un limbo. Un lugar que no figura en el mapa, un lugar que no es ni de aqui ni de alla.

El olor de las cerezas

El aire cortaba el ambiente cual filo de una navaja. Se respiraba frialdad, oscuridad y misterio. La luz era tenuez tal vez amarillenta. El oxígeno apena circulaba. Las cortinas corridas aun bajo el sol más ferviente. Todo estaba estático y pasivo. La señora Montemayor era la más fiel evidencia de esto... Su diminuta figura, su larga cabellera azavache, sus dedos largos y anudados, mantenían el mismo porte de hacía treinta años. Iba nítidamente vestida con diseños de alta calidad aunque pasados de moda. Altiva, yacía entre las aglomeraciones de periódicos regados por la sala.

La señora Montemayor, se consumíó en este ambiente sofocante, envuelta en historias de ayer, que ya no volvería a leer. Entre ella y su soledad sólo se interponían los titulares que leía cada mañana. Todos los días repetía el perpetuo rito: iba a la terraza y buscaba frenéticamente en los periódicos una noticia que no leyó jamás. Llevaba más de treinta años siento fiel a esa costumbre. Leía todos los periódicos que cada mañana llegaban a su puerta, todos, nacionales e internacionales. Estas ansias de noticias la fueron desquiziando; en los últimos años su vida se resumía en estar en la terraza rodeada de sus periódicos y acariciar el espinazo de Charlie.

Podría concluirse que su insignificante existencia sólo la hubiera justificado una razón: ésa que ella buscaba todas las mañanas en cada titular que leía. Esa que la convirtió en prisionera de su espacio y de sí misma. Inexplicablemente, la angustia en que vivió no dejó huellas visibles de su dolor. Sólo su yo interior supo de la decepción que sentía cada mañana frente al periódico en la terraza de su casa. El era testigo y protagonista de su calvario.

Hoy fue diferente. Como si tratara de vencer la interminable espera, se internó en la nada al compás del vaivén del único mueble de la casa que todavía le quedaba alma. Ese en que ella y Charles se mecían mientras degustaban algunas cerezas... Sin proponérselo, una espesa modorra se virtió sobre ella indetenible, implacable, fulminante... Sus vivencias pasaron en frente de ella lentamente, yuxtapuesta, amontonadas. Le pareció que a los lejos escuchó el desesperado grito de Charlie, se incorporó y lo rescató amablemente. Sus ojos brillaron y reflejaron una compasiva mirada; nadie hubiera podido adivinar que tal carámbano humano era capaz de albergar aquel tierno sentimiento. Charlie era el único ser viviente que le importaba...

-Cariño, ¿te lastimé? Perdóname. Sabes que sería incapaz...

A la interrogante de la señora siguió una respuesta que ella parecía entender muy bien. Visiblemente conmovida, por sus mejillas corrieron dos gruesas lágrimas, al tiempo que lo estrechaba fuertemente contra su pecho. Esos pechos marchitos por los años, sedientos de una caricia... Por primera vez en muchos años sintió el calor de un ser vivo. La señora lo abrazaba más fuerte cada vez, sus ojos eran dos llamaradas de fuego. Charlie estaba inmóvil, tranquilo, dejándose acariciar. Sin advertirlo, inocentemente le correspondió con una sutil carricia. Al instante todo se transformó; un dulce olor a cerezas se deslizó por el ambiente. Los muebles ya no eran opacos, las cortinas se movían al compás del viento que empezó a azotar, la expresión seca y agreste de la señora Montemayor iba cediendo poco a poco. Súbitamente, como si siguiera una orden inquebrantable, se tendió sobre el viejo desván de la sala; ahora sólo se dejaba llevar, por el devenir de sus recuerdos. Sus párpados escurrieron la humedad de sus ojos de fuego... Ya, toda ella era un volcán: sus piernas, sus pechos enchidos, toda su piel, iba al encuentro de tiempos mejores.

Un intenso olor a cereza impregnó completamente el ambiente. La señora Montemayor, daba vueltas, y se confundía con unos hilos de seda rojo carmesí. Por su cuello viajaba el aliento cansado de aquel que había sido su mejor amante, Charles. Por primera vez en treinta años había vuelto a conquistar la frontera del placer; sintió que le salían alas... A lo lejos quedaron los periódicos y la infructuosa búsqueda de cada mañana en la terraza. Abrió los ojos, se vio sola sobre el viejo mueble, sin sábanas de seda. Agonizante, se incorporó, y se encontró en el centro de la sala librando una férrea lucha. Modorrosa y atormentada, preferería creer que lo que vivió fue sólo un espejismo y nada más. El deseo era ahora culpa. A su alrededor todo era opaco, el aire seguía estático, todo volvió a la inercia de siempre. El dulce olor de las cerezas, era ahora un amargo cloroformo. Desorientada, y queriendo escapar de sí, se encaminó hacia su dormitorio. Inúltimente trató de olvidarse de que su piel la había traicionado ante el más inocente de los roces. Un impulso la condujo hacia aquel lugar que por años había evitado: el sepulcro. Se detuvo ante el envejecido muble, abrigado por el polvo y la telaraña, lo abrió automáticamente, sin proponérselo. Sintió sus ojos bullir pero no lloró. Sacó un manojo de papeles amarillentos, carcomidos por el tiempo, los abrazó y los soltó como si la quemaran; pronunció algunas palabras que no llegó a escuchar:
-¿Otra cereza?, Cariño
-Si, amor mío....

lunes, 17 de julio de 2006

La mujer del tren

En un coche duerme plácidamente un crío de unos ocho meses, a unos centímetros del coche, otro cachorrito -de unos tres años- descansa sobre el asiento, recostado a la madre. El mayor -de unos 10 años más o menos- está como muerto en vida, su mirada perdida irradia una enorme tristeza... Los tres están amontonados junto a la madre -el centro de su universo, su todo. La madre es joven, lo sé por lo terso de su cutis, aunque un tanto forzado por envolver el mar de grasa en que ella se ha convertido. Al mirarla por primera vez, es fácil ver sólo una robusta montaña de carne, sujeta a una piel más joven de lo que aparenta ser. Podría afirmar que sólo cuenta con los años necesarios para haber parido tres criaturas...

Los movimientos de la mujer son orientados por la ubicación de sus niños: son tierra y sol. Sin proponérmelo, vuelvo a mirarla, ahora presiento que en cada centímetro de grasa que se siembra sobre su cuerpo, se esconde un gran dolor; me fijo detenidamente y veo que los dolores se multiplican, el último más intenso que el anterior. Todos ellos han confabulado para hacerla un harapo, un despojo humano; sólo si se la observa atentamente se hace visible este concierto de pesares. Tal vez ni ella misma lo sepa, pero si se busca más adentro, abriéndose paso entre las capas de grasa, yace un ser que pudo haber sido algo más...

Es imposible, detenerme ahora, en sus ojeras veo las interminables noches de desvelos: los de madre, los de amiga, los de hija, los de puta de su marido. Sus cicatrices, delatan las huellas del abusador que sin piedad la golpea, en medio de su pequeñez, de su complejo, de su enfermedad. Mientras él se hunde en su miseria, ella se consume al tiempo que engorda sin límite. Poco a poco se va apagando esa chispa que alguna vez tuvo, en su lugar se cierne una nube que la envuelve, la limita, la destruye, le cierra todas las puertas. Inútilmente, batallo por no verme en ella... pero no hay vuelta atrás, su historia me sobrecoge por completo, o ¿es la mía que se apodera de la de ella?¿Cómo saberlo? De pronto, ya no somos dos sino una, sólo una, infinitamente gorda, profundamente triste, acuchillada por multiples puñales. En medio de sus noches, siento los golpes caer uno tras otros sobre mí; a lo lejos unos niños lloran, y no me importa, olvido que vivo. Esa muerte voluntaria me ayuda a soportar; no siento nada, salgo de mí y la veo a ella y a mí, en un sólo cuerpo siendo devorado por un predador, sus garras, su lengua, su pene, todo él sobre mí; los gritos encienden su deseo; ella y yo somos un sólo cuerpo vacío que llena un espacio, sólo un objeto de control, de dominio, de placer... El sol entra por la ventana tras interminables horas de oscuridad, y nuestro cuerpo sigue ahí como un mueble más -sin nosotras, contemplándolo todo, ajenas, distantes. Poco a poco, los incesantes llantos se hacen cada vez más reales, nuestro cuerpo por fin se levanta dando tumbos, corre el fino trapo que lo separa de los gritos, y su mirada choca con tres chiquitos de ojos asustadizos y caras envejecidas... La puerta se abre, el coche, los críos y la madre se alejan por el andén, sin saber que yo también viví su agonía, que su historia fue también la mía.

sábado, 15 de julio de 2006

War is not child play

South Vietnamese soldiers follow children after a napalm attack, in June 1972. (Nick Ut/AP)

Mis pensamientos están con los niños que en este momento son víctimas de las atrocidades de la guerra. Ojalá que los gobernantes le pongan fin a sus peligrosos juegos. ¿Es que acaso la palabra diplomacia cayó en desuso? Es más fácil y "efectivo" bombardear una nación que negociar un acuerdo con ésta. Neville Chamberlain alguna vez dijo, "Para hacer la paz se necesitan por lo menos dos; mas para hacer la guerra basta uno solo."

viernes, 14 de julio de 2006

40 minutos de viaje

Queens es el condado más diverso de los Estados Unidos. Para percatarse de dicho hecho basta con montarse en el tren 7. Allí converge toda esa diversidad característica de Queens. Al subir al tren hoy me encontré con un vagón repleto de nacionalidades, algunas desconocidas y otras no tanto. Se escuchaba un coro de voces que no se entendían entre sí: inglés, mandarín, español, hebreo, árabe, entre otros que no llegué a distinguir. Los idiomas que me son conocidos -el español y el inglés- no siempre son totalmente comprensibles, el español por todas sus variantes y el inglés por los fuertes acentos con que se lo habla. Reparo en los periódicos que se leen en el 7, la mayoría de los titulares son totalmente ilegibles para mí, sin embargo, las fotos me dicen a a voces lo que las letras callan; al unísono recrean las atrocidades del bombardeo israelí en Beirut.

El tren serpenteaba sobre la avenida Roosevelt, y se acercaba a la estación de la calle 74. Ahora subió al tren un grupo de afroamericanos recién egresados de Rikers Island; se reconocen por sus inmaculados zapatos, los cuales pisan el suelo por primera vez, una bolsa plástica -su equipaje-, y un sobre manila con sus documentos o correspondencias. Eran seis o siete más o menos; a la vista saltaba la gran fraternidad que los unía -de esas que se desarrollan entre las personas que han compartido experiencias similares; los demás pasajeros los observaban con una mirada que reflejaba una mezca de miedo y desprecio. El primer grupo se bajó en la estación Grand Central, todos se dieron un abrazo y se desearon buena suerte - un gesto conmovedor, la verdad. Ahora sólo quedaban dos, sentandos juntos, aparentemente inmunes a las miradas persecutorias de los demás pasajeros, y felices de aspirar aires de libertad.

Mi colega y yo nos bajamos en la 5ta Avenida, al salir a la superfice, lo primero que vimos fue unos señores limpiabotas, bastante pintoresco el cuatro por cierto -siempre me llama la atención ver a adultos limpiando zapatos... Seguimos deambulando calle abajo, al doblar la esquina de la 42 y 5ta comenzamos a tropesarnos con los turistas. Esas reconocibles criaturas, que resaltan a la vista entre la multitud. Esos seres que con cámara en manos pululan las calles admirando la vista que se extende ante sus ojos.

Al margen de las majestuosas vitrinas y los rascacielos, nos encontramos a otro inquilino de esta babel de cementos: un desamparado. Iba vestido únicamente con una cobijita que lo enrredaba desde la mitad del muslo hasta las axilas, sostenida por dos sogas: una a la altura de las axilas y la otra por las caderas. Sus pies descalzos besaban el duro pavimento, al tiempo que arrastraba un carrito de compras lleno de cuanto pudo encontrar en la basura. Traía consigo cuanto poseía... Esta imagen contrastaba marcadamente con la limpieza y opulencia de la 5ta avenida. Nos pasó uno a uno por el lado, creo que fui la única que se voltió a verlo, a todos -me imagino- les pareció algo muy normal.

Observé detenidamente mi entorno y vi un sinnúmero de sueños que se confundían con el ruido, y la majestuosidad de la ciudad. Me detuve por unos minutos, aspiré el aire, miré hacia arriba, vi un cielo azul y brillante, contemplé el Empire State building -imponente y sobrio-, le di la espalda a la ciudad, abrí la puerta y me interné en otra babel, ésta de hojas blancas y renglones negros.

martes, 11 de julio de 2006

Volcán

Inesperadamente
Despierta un volcán
De emociones contenidas,

Un sentimiento que añora
entrar a un mundo ajeno
;

Incansable, el cráter batalla,

Impidiendo una letal erupción;
Lentamente, la ebullición cede,
evitando un cataclismo
de amargura y destrucción

domingo, 9 de julio de 2006

!Qué lástima Zizou!

Cuando todo estaba preparado para la gran despedida del gran Zizou, éste la echó a perder por un instante de ira que se tradujo en un comportamiento que más que infantil, fue vergonzoso, ¿a caso se le olvidó al capitán lo que estaba en juego? En un momento de rabia perdió de vista que hoy era su gran día. Sé que habrá quien lo justifique recordándonos que es humano; sin embargo para los fanáticos Zizou era más que humano, un mago, un dios que hoy nos defraudó; los fanáticos del fútbol esperábamos más de él. Lo que hizo no tiene justificación alguna; da pena que un atleta se comporte de esa manera; sin embargo, más triste aún es el hecho de que ese tipo de conducta es cada día más frecuente en el terreno de juego.

Es una pena que una mala decisión haya opacado lo que debió haber sido un gran día para Zizou; sin duda que los fanáticos del fútbol lo hubiesen aplaudido y ovacionado como él se merecía; no obstante, lo que debió haber sido un día de júbilo se convirtió en un total bochorno al dejarse cegar por la rabia; a Zizou no se le ocurrió que los berrinches y las pataletas podían esperar, pero el reconocimiento de los fanáticos no; Zizou lo echó todo por la borda en el instante que decidió derribar a un compañero de un cabezaso; por ello se perdió el reconocimiento de los fanáticos que de seguro se conjugaría en un aplauso que tendría eco en los cuatro puntos cardinales; demás está decir que nos decepcionó a todos con su pésima decisión. Los fanáticos esperábamos que saliera por la puerta grande pero tuvimos que conformarnos con verlo salir por la de atrás.

sábado, 8 de julio de 2006

The Cage

La reina rige la manada
en el ritual ejercicio;
Reina y súbditas
se abalanzan
sobre la escurridiza presa,
que abatida se rinde;
Víctima de la fuerza,
todo él se hunde

bajo el peso de la reina
;
Conjugando lucha y deseo
ocurre el milagro:
de su muerte surge la vida

que ha de salvar la colmena;
l
a aprendiz
seduce a otras presas
en un rito que se hace perpetuo

The cage
Música por Stravinsky
Coreografía por Jerome Robbins

viernes, 7 de julio de 2006

Dalí se mudará a una nueva casa

En el 2003 fui a Saint Petersburg para visitar el Museo de Dalí. Es que yo siempre encuentro la excusa perfecta para conocer lugares nuevos, aunque ésta está más que justificada. La visita al museo de Dalí ha sido una de las que más he disfrutado, el museo es espectacular, alberga la colección más importante del genio español. Se puede divagar por las diferentes etapas de su vida como hombre y artista con tan sólo pasar de una sala a la otra.

Hoy lal leer las noticias me enteré de que debido a que Saint Petersburg se encuentra en la costa del Golfo, y a que las últimas dos temporadas ciclónicas han sido brutales,
se ha decidido construir un edificio más resistente a las embatidas de un posible huracán. El nuevo edificio podrá soportar ráfagas de viento de hasta 165 millas por hora. La nueva casa de Dalí estará lista para el 2010. Aplaudo esta decisión porque creo sería imperdonable que nos privaran de disfrutar el talento y el genio de un pintor como Salvador Dalí. Espero volver este verano a Saint Petersburg, así es que ¡Allá nos vemos Dalí!

jueves, 6 de julio de 2006

Detalles insignificantes

No se ni por donde comenzar, lo cierto es que tengo que escribir esto. No sé las demás mujeres, pero a mí me lo roban to' los detalles.. y no me refiero a las flores y toda las galanterías que suelen tener los chicos -especialmente nuestros latin lovers- aunque debo decir que me encantan; no, me refiero a esas cosas que los hombres hacen que me hacen querer estar cerca o lejos de ellos; me fijo en todo, en lo que dicen, cómo lo dicen, en lo que piensan, en su capacidad intelectual, cómo se visten, si son medidos, si tienen modales, sin son pasados, si son tacaños, si son inmaduros... Me imagino que deben estar pensando barbaridades de mí pero así soy.... no es que me lo proponga, simplemente es así. Creo que esas naderías -como aprendí a decir con mi pana Dirat- dejan ver mucho de la verdadera personalidad de un individuo. Especialmente eso que se hace sin saber que se hace -no sé si me entienden... aquí les van algunas -otras me las reservo para mí:
  • No me le pongas valor monetario a lo que no tiene precio
  • No me hagas preguntas indiscretas si ni siquiera sabes mi segundo nombre
  • No no te atrevas a revisar mis cosas privadas
  • No te la pases hablando de ti todo el tiempo
  • No me hables mal de tus novias
  • Por favor, que no se te ocurra hablar mal de tu familia
  • No trates de impresionarme con trivialidades
  • No juzques mis creencias ni forma de ver el mundo
Sé que le pongo mucho énfasis a los detalles, lo sé... pero esas cositas chiquititas que la gente suele no ver al principio son las que se convierten en pesadillas después; esas cositas tan chiquitas que algunos ni cuenta se dan de haber hecho, son las que me sacan de mis casillas; además esas nunca, pero nunca dejaran de ser parte de su personalidad... Si, sí. hasta aquí los escucho decir, y "¿ésta que se cree?" por eso "está sola", pues sí así es.....

miércoles, 5 de julio de 2006

Sin Rumbo

Vengo de una familia que sí bien no es perfecta, por lo menos en ésta reina el amor, el apoyo y sobre todo el respeto.... Siempre le estaré agradecida a mis padres por darme un hogar humilde pero unido y armonioso. Traigo mi familia a colación porque acabo de conversar con alguien para quien la historia es muy diferente. Acabo de colgar el teléfono, y siento que se me desgarra el corazón. Dicha familia está bajo una tormenta; aunque no creo que esta persona se percate de la magnitud del fenómeno...

Para mí, ésta es una guerra avisada a la que no se le hizo caso... Es que los que estamos fuera del ojo del huracán siempre vimos lo que se aproximaba, pero ella no lo vio venir, por esa ceguera conveniente que le resta responsabilidad ante la situación.... Creo que siempre ignoró las señales de peligro, es más de cierta manera es la responsable de lo que ahora vive, aunque claro eso no hace la situación menos lamentable. No creo en el destino -porque eso conlleva aceptar un sinnúmero de cosas que no estoy en condición de aceptar-, pero en lo que si creo es en la relaciónentre causa y efecto. Me apasiona la idea de que un hecho o una decisión pueden alterar totalmente el curso de nuestra vida. Esto se aplica a las relaciones humanas también, ¿cómo serían las cosas si hubiésemos actuado de otra manera? Aunque difícil saberlo, por lo menos sabemos que podrían ser diferentes... Hay cosas pequeñitas que a largo plazo pueden crear un abismo en una familia; por lo tanto la temprana intervención de los padres para corregir la situación es imprescindible. Si los padres -esos seres que deben llevar la brújula en las manos para que el navío no pierda el rumbo- no toman las medidas necesarias el barco está en peligro de naufragar. Sin embargo, la cruel realidad es que los padres a veces están tan desorientados que contribuyen al naufragio. Observemos un caso típico, la rivalidad entre hermanos -aunque claro hay diferentes niveles-, muchas veces ésta está gestada por una marcada predilección de los padres hacia alguno de los hijos... Aunque claro, ellos jamás lo aceptarán, pero sus acciones los delatan. Este es el caso de la familia en cuestión, siempre hubo -aunque la madre lo niega- una predilección por el hijo menor: le celebraba los berrinches, sus deseos siempre eran complacidos -muchas veces a costa de los de la hermana-, pero todo se justificaba por ser el más chiquito... pero el tiempo fue pasando, los berrinches no cesaron y los deseos se iban multiplicando...

Con el pasar de los años el chiquitín berrinchudo se convirtió en adolescente, y como por arte de magia perdió el interés por los estudios, se intensificó su mal genio, el cual siempre iba acompañado de insultos en contra de la hermana o la madre.... La verdad es que el chico siempre supo que podía hacer cualquier cosa y no habrían consecuencias. Para ese entonces, ya la madre no sabía que hacer con él -de hecho nunca lo supo- de todos modos para entonces cualquier reacción hubiese sido en vano -ya era tarde. Hace poco, el orgullo de mamá embarazó a la novia adolescente; ahora tiene un angelito a quien le debe todo, pero a quien no puede darle nada. Otra criatura a quien se le negará lo escencial: un hogar y una buena formación. Es muy triste ver una familia hundirse todos los dias más en la miseria y en la disfuncionalidad; ver padres irresponsables que contribuyen a la desgracia de sus hijos, los cuales se convierten en "hombres" viendo pasar el tiempo en una esquina, cada día más cerca de convertirse en una estadística.

domingo, 2 de julio de 2006

Lamentaciones de un libro















No tengo tus rápidas
ni sofisticadas maneras,
Soy inepto caminante;
Por sí sólo no existo;
Bebo de la fuente de otros;
Añoro el toque de unos dedo
que me hagan renacer
en las manos del lector;

Tú -impostor- emanas vida,
Vives por ti mismo,
Eres Dios, omnipotente;
Otros beben de tu fuente
Desafiando las leyes de la física,
acortando distancias;

Me ahoga la envidia
al sentir que me condenas al anonimato;
Arrogante, me arrebatas cómplices
que dén sentido
a las radiografías del alma
que encierro;

Lo acepto, soy todo tradición,
y tú, todo modernidad;
Aún así me niego a sucumbir,
ante tu creciente popularidad;