Primera parteUno de mis teóricos favoritos es Mijael Bajtín. Me identifico mucho con su teoría del principio dialógico de la existencia. Según Bajtín el hombre está en diálogo constante aun cuando no dice nada, ya que cuando pensamos siempre tenemos un receptor en mente. Otro de los supuestos de Bajtín es que todo lo cuanto leemos nos provoca una reacción. Esto lo vemos a diario en la blogósfera. Por ejemplo, si leemos un post hay por los menos dos reacciones posibles: comentar o no comentar. Para Bajtín ambas son reacciones válidas.
Usted se preguntará ¿a que viene este preámbulo sobre Bajtín Pues porque voy a darles mi reacción sobre comentarios que recibo, y posts que he leído sobre los adolescentes. Es común que la gente tuerza la boca cuando le digo que trabajo en una secundaria con chicos de tercero y cuarto del bachillerato. No son nada tímidos para decirme que como los soporto. Tadavía no he encontrado a alguien que me diga que les simpatizan los adolescentes. Por otro lado, leí un post de mi amiga Wendy que me dejo un poquito preocupada. No comparto su visión generaliza sobre "los adolescentes de hoy" -aunque admito que entiendo porque se siente así; sin embargo, pienso que los adolescentes no son tan malos como todos piensan, lo que sucede es que el foco de atención siempre está sobre los que se descarrilan.
Los adolescentes son mi instrumento de trabajo, y por lo tanto he tenido que aprender a lidiar con ellos; a través de la experiencia he descubierto que la mayoría son mitos sobre su mala reputación. Creo que los adolescentes son los seres menos entendidos del el planeta. Por mi parte no tengo mayores inconvenientes con ellos a no ser una que otra pataleta que siempre he podido resolver. Creo que la clave es ser auténticos, ser consistentes y demostrarles que los apreciamos verdaderamente -que de veras nos importan y que no los vemos como extraterrestres.
Nuestros adolescentes son el resultado de años de crianza, y de la relación de comunicación, afecto y respeto mutuo que se haya desarrollado entre éstos y sus padres. Es necesario que desde niños se sientan queridos, de lo contrario se sentirá amargados y abandonados, lo que se traducirá en una conducta antisocial. La crianza es determine, porque si se los ha malcriado toda su vida, al llegar a la adolescencia se sentirán con la autoridad suficiente para hacer lo que les de la gana. Por esta razón, el momento de empezar a forjar los adolescentes modelos que todos queremos, es el momento del nacimiento.
Segunda parte

Continuará
Imagen tomada de Focus on the Youth