Los puristas suelen alarmarse porque el español se está llenando de anglicismos; creo que lo que está ocurriendo, es un proceso natural y no por ello el español va a desaparecer o a deteriorarse como quieren hacer creer algunos. La verdad es que hoy hay tantos anglicismos como galicismos e italianismos en épocas anteriores. Esos términos foráneos de ayer se asimilaron al idioma, y hoy nos son tan nuestros que ni nos percatamos de que provienen de otros idiomas. Estoy segura que con los anglicismos ocurrirá exactamente lo mismo. En el español de hoy día, no está sucediendo nada que no haya sucedido en otros momentos históricos. Por si tuviéramos alguna duda, ni han cesado el influjo de palabras extrajeras ni la histeria que produce su llegada, como siempre ha ocurrido. El español siempre ha evolucionado de acuerdo a la necesidad de expresarse de sus hablantes, aunque los miembros de la RAE brinquen, salten o pataleen. Es extremadamente improbable que una innovación lingüística sea frenada por dictamen de la Academia; especialmente, si se ha manifestado en todos los estratos de la sociedad. Tratar de regular una innovación que se esparce como pólvora es nadar contra corriente. Es por ello que creo que los anglicismos han llegado para quedarse, y estoy segura de que poco a poco se asimilaran al idioma, y todo seguirá como hasta ahora -para tranquilidad de los puristas; y a los que tengan miedo de perder su capacidad para comunicarse, les aseguro que nadie se quedará mudo de la noche a la mañana a causa de los anglicismos.
Imagen tomada de Univision.com