Mañana es Día del "amor". O al menos así nos lo han hecho creer. Si no tienes una cita especial con una persona que te adora, probablemente estarás triste, infeliz y desaprovechando sorbos de vida por tu "fracaso."
Una de mis estudiantes me dijo hoy que odiaba el día de mañana porque siempre está sola; lo que me llevó a pensar, ¿qués es siempre, a penas cuentas con 17 añitos? Pero, por supuesto, que me mordí la lengua. Me reí y le dije que no pasaba nada, que eso era sólo idea de gente muy inteligente que le gustaba ganar dinero traficando con los sentimientos de la gente.
La próxima pregunta fue sobre qué enviarle a su amado que está en la universidad Internacional de la Florida, -momento que yo aproveché para que fueran sus compañeros quienes les contestaran la pregunta, porque ¿qué voy yo a saber que hace feliz el corazón adolescente enamorado de la generación milenio? De adolescente, nunca me importo San Valentín y mucho menos tuve una relación que debiera cumplir dicho requisito. Eso sí, disfruté de un lindo amor, que supongo, no era tan distinto al de mi adorada estudiante.
Pero en fin, ¿para quién celebra la gente este día, o todos los otros días con tan marcado valor comercial? A veces, comparto con gente que parece vivir su vida, yendo con la corriente y haciendo lo que la gente espera que ellos hagan, sin importarle lo que ellos de veras quieren hacer, ya que lo más importante es ser parte del clan. ¡Hay que celebrar San Valentín porque todos lo celebran!
Ser parte del clan es una linda idea, pero qué pasa cuando la vida no sigue un patrón "normal". Es decir, no es como el clan hubiera esperado que fuera. Si eres como yo, celebras tu vida, y todo lo que la rodea, aceptas tu situación actual, tal cual es en ese momento, y haces lo que te hace feliz. ¡Qué importa que un príncipe azul no venga a "rescatarte y a darle sentido a tu vida" cada catorce de febrero!
Para mí la celebración del Día de San Valentín es bastante superficial. Yo necesito que me demuestren amor todos los días del año, no sólo cuando el calendario lo manda. No me importa no ser parte del desfile de gente que mañana se acuerda de que su pareja cuenta, y que debe demostrarle afecto. De hecho, no me interesa ser parte de ese clan, y preferiría una pareja que celebrara el amor conmigo todos los días. Yo pertenezco a otro clan, al que no ve en lo superficial del día de mañana una medida vital. Sería muy triste pensar que necesito de éste día para amar, o celebrar el amor.
¡Qué pasen un feliz día, y que sientan la magia del amor todos los días del año!
Una de mis estudiantes me dijo hoy que odiaba el día de mañana porque siempre está sola; lo que me llevó a pensar, ¿qués es siempre, a penas cuentas con 17 añitos? Pero, por supuesto, que me mordí la lengua. Me reí y le dije que no pasaba nada, que eso era sólo idea de gente muy inteligente que le gustaba ganar dinero traficando con los sentimientos de la gente.
La próxima pregunta fue sobre qué enviarle a su amado que está en la universidad Internacional de la Florida, -momento que yo aproveché para que fueran sus compañeros quienes les contestaran la pregunta, porque ¿qué voy yo a saber que hace feliz el corazón adolescente enamorado de la generación milenio? De adolescente, nunca me importo San Valentín y mucho menos tuve una relación que debiera cumplir dicho requisito. Eso sí, disfruté de un lindo amor, que supongo, no era tan distinto al de mi adorada estudiante.
Pero en fin, ¿para quién celebra la gente este día, o todos los otros días con tan marcado valor comercial? A veces, comparto con gente que parece vivir su vida, yendo con la corriente y haciendo lo que la gente espera que ellos hagan, sin importarle lo que ellos de veras quieren hacer, ya que lo más importante es ser parte del clan. ¡Hay que celebrar San Valentín porque todos lo celebran!
Ser parte del clan es una linda idea, pero qué pasa cuando la vida no sigue un patrón "normal". Es decir, no es como el clan hubiera esperado que fuera. Si eres como yo, celebras tu vida, y todo lo que la rodea, aceptas tu situación actual, tal cual es en ese momento, y haces lo que te hace feliz. ¡Qué importa que un príncipe azul no venga a "rescatarte y a darle sentido a tu vida" cada catorce de febrero!
Para mí la celebración del Día de San Valentín es bastante superficial. Yo necesito que me demuestren amor todos los días del año, no sólo cuando el calendario lo manda. No me importa no ser parte del desfile de gente que mañana se acuerda de que su pareja cuenta, y que debe demostrarle afecto. De hecho, no me interesa ser parte de ese clan, y preferiría una pareja que celebrara el amor conmigo todos los días. Yo pertenezco a otro clan, al que no ve en lo superficial del día de mañana una medida vital. Sería muy triste pensar que necesito de éste día para amar, o celebrar el amor.
¡Qué pasen un feliz día, y que sientan la magia del amor todos los días del año!
