De un tiempo a esta parte el cuatro de junio se ha convertido en un día especial. Me han ocurrido cosas maravillosas -otras horribles- en esta fecha, y la verdad por pura casualidad.
Sólo quiero recordar lo bonito, lo feo no me interesa revivirlo. El año pasado iba rumbo a Madrid al encuentro de lo que sería un maravilloso fin de semana. Un año más tarde las circunstancias que lo rodeaban han cambiado, pero, aún así, sigue siendo un momento memorable de mi vida.
Este año Silvio Rodríguez me regaló un concierto espectacular... Se puede estar de acuerdo o no con la ideología de Silvio, pero con su música, casi todos estamos de acuerdo en que es genial . Me llamó poderosamente la atención el conglomerado de generaciones, culturas, y razas que se dio cita en su concierto.
Fue verdaderamente un concierto impresionante. Ojalá mañana tenga ganas de escribir una reseña, si es así, la compartiré con ustedes, de lo contrario, vivirá conmigo, en el lugar donde guardo las cosas queridas.
