jueves, 30 de julio de 2009
Noah
¿Cómo puede alguien tan pequeñito causar una alegría tan grande, y provocar emociones tan profundas?
martes, 28 de julio de 2009
Implosión
Merodeando por Internet fui a parar al blog de San Escrin. Revisé el contenido de arriba a abajo y mis ojos se quedaron fijos en un post titulado Construir y destruir.
He aquí un fragmento del post de San Escrin. Si les interesa leerlo en su totalidad hagan clic aquí.
He aquí un fragmento del post de San Escrin. Si les interesa leerlo en su totalidad hagan clic aquí.
"Curiosos somos los seres humanos, invertimos tanto esfuerzo, tiempo y hasta dinero en conquistar a alguien, en conseguir su amor y sus atenciones. No importa si hipotecamos nuestro futuro, si prometemos como candidato en campaña, hacemos lo que tengamos que hacer. No estoy hablando de mentir ni de engañar, por que este post es de amor no de patanes.En honor a la verdad, he de decir que ando más sensible de lo normal en estos días, y sin saber muy bien por qué, sentí al leer el post, que se me humedecían las mejillas. No hacía mucho rato de haber llegado a casa. Venía de pasar un rato con una pareja de amigos, quienes en estos momentos atraviesan una profunda crisis matrimonial. Y por supuesto, que también se suman mis circunstancias personales, que junto a la situación de mis amigos, me hicieron imposible ser indiferente ante este post.
Veneramos e idolatramos al ser amado, lo convertimos en principio y en final, en luz y sombra. Todo esto lo hacemos conscientes y convencidos de que eso es lo que queremos hacer.
Después la realidad nos alcanza y lo que en plena conciencia construimos, lo empezamos a destruir en la inconciencia.
Sin darnos cuenta de la realidad, empezamos a mermar ese amor mutuo. Nos dedicamos a destruirlo de la manera mas absurda posible. Pensamos que no le hacemos daño a nadie con tal o cual actitud o comentario, pensamos que nuestras desatenciones están plenamente justificadas por el cansancio, el trabajo, los compromisos, la persecución del dinero. En fin, pretextos sobran."
lunes, 27 de julio de 2009
Sometimes
I wish I were an anonymous blogger when I feel the need to express my inner struggles more openly. In other words, to write about my desires, conflicts, pain, frustration and disappointment.
I miss the freedom that came with anonymity, but I blew it.
I miss the freedom that came with anonymity, but I blew it.
domingo, 26 de julio de 2009
¿Inglés o español? Los dos
Un lector acaba de envíarme un correo preguntándome por qué algunos post están en inglés si mi blog es en español.
La respuesta es que no lo sé. Es una de esas tantas cosas que no decido conscientemente. A veces me siento a escribir, y es como si lo que voy a escribir viniera ya codificado en el idioma de su elección.
De lo que sí estoy plenanmente consciente es de que tiendo a escribir en el idioma en que esté leyendo. Actualmente, estoy leyendo un libro en inglés.
Algo similar me ocurre al intercambiar correos con un querido amigo, la mayoría de veces, ambos escribimos en inglés -a pesar de no ser nuestra primera lengua. ¿Por qué? No lo sé. Simplemente es así.
La respuesta es que no lo sé. Es una de esas tantas cosas que no decido conscientemente. A veces me siento a escribir, y es como si lo que voy a escribir viniera ya codificado en el idioma de su elección.
De lo que sí estoy plenanmente consciente es de que tiendo a escribir en el idioma en que esté leyendo. Actualmente, estoy leyendo un libro en inglés.
Algo similar me ocurre al intercambiar correos con un querido amigo, la mayoría de veces, ambos escribimos en inglés -a pesar de no ser nuestra primera lengua. ¿Por qué? No lo sé. Simplemente es así.
sábado, 25 de julio de 2009
Well-behaved women
I was driving down Ditmars Boulevard as I was pondering Why don't men articulate clearly what they want? I do not enjoy being a mind reader. I need to know what is expected of me, and what I should expect in return -anything else is not fair game.We, women, have a reputation of "being difficult to understand." We never say "what we want", and so forth. Even though, I can only speak for myself, I strongly reject that notion. I don't expect anyone to decipher what I want, I openly say it. The receiver of the message may not be in a position to accommodate my wishes, which is perfectly fine; but please, don't think that by not saying anything you are telling me something. In my universe that means absolutely nothing. I do not like to assume what other people are thinking, I rather have them tell me.
I was lost in my thoughts, trying to find an explanation to this very elusive matter -driving is the perfect activity for exploring these kind of unsolved mysteries of the male universe. But then, something totally unexpected occurred: a wild driver cut me off violently, and snapped me out of my labyrinthine quest.
As I was about to get annoyed with the driver -not only for his/her reckless behavior, but also for interrupting my thinking-, I turn my attention to the bumper of the car, and I heard myself yell "hell yeah." By no means, was I endorsing the crazy driver's maneuvers. It was an unfiltered response to the statement printed on the bumper sticker: "Well-behaved women rarely make history." I smiled, pulled over and I made it my Facebook status.
foto via funkyurban.net
viernes, 24 de julio de 2009
Facebook o una ventana al pasado
Era una noche de invierno tal vez del año 1996 o 1997. Vivía en la universidad. Fui a visitar una amiga a su dormitorio. Más tarde llegaron unos amigos de ella, y entre ellos uno especialmente guapo. Era imposible no notarlo así se tratara de una multitud.
A eso de las cuatro de la mañana salí del dormitorio de mi amiga. Era una noche de tormenta de nieve. Recuerdo que me era muy difícil caminar, y por ello me demoré más de lo normal en recorrer una cortísima distancia. Entre resbalón y resbalón escuché la voz de alguien que me hablaba: Can I walk with you? Por la oscuridad no veía claramente quién era. Sentí un poco de miedo, pero me detuve al descubrir el joven que acababa de conocer. No podía creer que se hubiera ido detrás de mí ¿por qué hablar conmigo quien precisamente había estado sentada en un rincón al margen de la diversión? En mis años universitarios siempre tenía la nariz metida en los libros, nunca iba a fiesta en campus y tenía poquísimos amigos. Siempre me ha gustado pasar desapercibida.
Me acompaño hasta el edificio donde vivía, nos sentamos en el área común, hablando en voz baja para no despertar a las compañeras que ya dormían. Por horas vimos la nieve caer, y así empezó una bonita y efímera amistad. No lo veo desde hace unos doce años, la última vez que hablamos fue en el verano del 1998. Pero está mañana, de la nada, al metiche de Facebook se le ocurre sugerírmelo de amigo.
Foto de una de las entradas a la universidad.
A eso de las cuatro de la mañana salí del dormitorio de mi amiga. Era una noche de tormenta de nieve. Recuerdo que me era muy difícil caminar, y por ello me demoré más de lo normal en recorrer una cortísima distancia. Entre resbalón y resbalón escuché la voz de alguien que me hablaba: Can I walk with you? Por la oscuridad no veía claramente quién era. Sentí un poco de miedo, pero me detuve al descubrir el joven que acababa de conocer. No podía creer que se hubiera ido detrás de mí ¿por qué hablar conmigo quien precisamente había estado sentada en un rincón al margen de la diversión? En mis años universitarios siempre tenía la nariz metida en los libros, nunca iba a fiesta en campus y tenía poquísimos amigos. Siempre me ha gustado pasar desapercibida.
Me acompaño hasta el edificio donde vivía, nos sentamos en el área común, hablando en voz baja para no despertar a las compañeras que ya dormían. Por horas vimos la nieve caer, y así empezó una bonita y efímera amistad. No lo veo desde hace unos doce años, la última vez que hablamos fue en el verano del 1998. Pero está mañana, de la nada, al metiche de Facebook se le ocurre sugerírmelo de amigo.
Foto de una de las entradas a la universidad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





