Mostrando entradas con la etiqueta la soledad; La vida en pareja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la soledad; La vida en pareja. Mostrar todas las entradas

sábado, 2 de abril de 2011

Mi historia la escribo yo

Anoche vino a visitarme mi vecina: una señora de unos sesenta y tantos años, con los ojos llorosos, y sin saber qué hacer porque su compañero sentimental ha terminado la relación que tenía con ella. Estaba hablando por teléfono con una amiga, y preparando la cena. Dejé lo que hacía y la atendí.

La señora me dobla la edad, y viene a pedirme consejos porque ella no sabe cómo yo me he quedado sola después de haberme separado de quien ella llama "mi marido" hace ya tanto tiempo. "Yo la veo a usted siempre tan bonita,  sonriente, se ve feliz sola." "Yo quisiera ser así, pero siento que necesito tener a alguien en mi vida para sentirme bien." Trato de explicarle que la vida en pareja es sólo una parte del todo, y que si no la tenemos, existe cierto vacío, es cierto, pero que hay otras razones por las que vale la pena vivir.

Trato de consolarla, y no sé muy bien qué decirle, porque a mí se me hace un caso tan fácil de resolver, pero entiendo que su mundo se le ha venido abajo. La escucho, y Le pregunto qué es lo que extraña de un hombre que según ella misma, le hace la vida miserable. Me dice que no sabe, que simplemente no sabe vivir sola. Entiendo su dolor, pero le explico que en la vida uno elige con lo que puede lidiar, y que  no estoy dispuesta a soportar la mitad de las cosas que ella le soportaba a su pareja.

Es un tipo posesivo y bastante desagradable. No le permite pasar tiempo con sus amigas, cuando el está en casa,no  puede hablar con nadie, si ve algún numero desconocido en el teléfono, llama para averiguar quien es. La abusa emocionalmente, y la hace sentir que no vale nada. Y yo me pregunto, ¿para qué voy yo a  pasar mi valioso tiempo con una persona así? Para mí la soledad es mil veces preferible a vivir en esas circunstancias.

A mí me apena mucho esta señora. Quisiera ayudarla. Le he propuesto miles de cosas para mejorar su calidad de vida, pero no hace nada con su vida. Le he propuesto que ocupe su tiempo: que sea voluntaria, que lea, que busque un grupo de apoyo para mujeres como ella, que salga a caminar, pero se niega a todo. Insiste en que le explique ¿cómo hago para vivir sola? Ella me ve yendo de un lado a otro, siempre poniendo mi mejor cara, aunque mi mundo se esté cayendo a pedazos. Probablemente piensa que mi vida es perfecta, pero como la de todos, está lejos de serlo.

Yo también me siento sola. Me gustaría compartir mi vida con alguien que quiera ser mi compañero, no mi carcelero. Por otro lado, no estoy dispuesta a vivir mi vida a amargada por no haber podido formar una pareja en estos años. Prefiero enfocarme en lo que sí tengo, y en lo que puedo cambiar, a vivir lamentándome de todo lo que carezco. Me resisto a ser la estrella estelar de mi propia tragedia, o a ser un personaje secundario en la historia de nadie. Mi historia la escribo yo, y sigo mi propio curso, aunque mis pasos me lleven a un lugar distinto al de los demás, por lo menos, tendré la satisfacción de haber elegido cómo vivir mi vida.