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sábado, 1 de diciembre de 2012

Túnel

¿Es noche, o día? Es lo mismo. El aire huele a hollín. Las paredes húmedas resumen abandono, olvido. Todo es penumbra. Aguijones helados penetran hasta mis huesos. Voy dando tumbos.  Me levanto. Caigo de nuevo. Me arrastro, y voy palpando, con mis manos agujereadas por el frío, cachivaches viejos, olvidados, desechados. No los veo, pero los siento. Los huelo, los toco y sus figuras se dibujan bajo mis manos. Son míos. Sí, los reconozco. Su olor anega de melancolía mi mente, mi piel, mi espíritu. Ahí están ellos, arruinados, transformados. El viento, la lluvia, y la intemperie han sido sus verdugos. O tal vez, sólo haya sido el tiempo. ¿Cómo saberlo? Aquí dentro todo es sombra, cada día es una tonelada, y mi cuerpo ya empieza a quebrarse bajo su peso.

sábado, 19 de noviembre de 2011

La gran Ciudad de Nueva York

A pesar del brillante sol de noviembre, un opaco velo me cubre la frente... ¿Qué tengo? ¿Qué me pasa?  Tal vez, un ataque incontrolable de soledad física y cósmica. No hay nadie en esta enorme ciudad que pueda calmar esta sed de compañía. Somos más de ocho millones de almas pudriéndonos juntas, enclaustradas en cada una de las fortificadas celdas de esta sofisticada prisión. ¡Oh, Nueva York! Cuánta podredumbre! ¡Qué maravillosa cloaca!