sábado, 23 de febrero de 2008

Los números de la suerte de Arnulfo

Arnulfo soñaba todas las noches con los números de la lotería. Cuando no sabía qué número le daba un sueño consultaba un viejo almanaque para averiguarlo. Además, se sabía de memoria los cumpleaños, los aniversarios, las cédulas, las matrículas, en fin, todos los números asociados con la gente que conocía. Estos siempre iban a parar a un billete de lotería.

Arnulfo estaba seguro de que un día se pegaría en la lotería, y ése sería el día en que su vida cambiaría. En varias ocasiones, se sacó algún premio menor, lo que para él era prueba contundente de que debía seguir jugando, porque muy pronto le acertaría al premio mayor. Pero, por regla general, Arnulfo siempre perdía sus míseros pesos en números que nunca salían. Ese pequeño detalle era preferible obviarlo -pensaba Arnulfo.

Los que lo conocíamos ya estábamos a acostumbrados a sus interminables justificaciones de por qué ese día no se había sacado la lotería; sabíamos de los números que le habían dado la noche anterior, clariningo –decía-, pero que él –nadie se explicaba por qué- no lo había jugado, aunque sabía que iba a salir; o mejor todavía, que lo había jugado, y se le había perdido el boleto, o que lo había jugado la semana pasada. Nuestros oídos se habían vuelto inmunes a las consabidas razones del fracaso de Arnulfo. Pero, él nunca se daba por vencido, si de algo sabía Arnulfo era de tener esperanzas. Soñaba con el día en que con los números ganadores se borrarían sus años de total miserias. Todo su futuro dependía del día que saliera su número abonao.

La lotería se había convertido en un mesías que vendría a rescatarlo, a salvarlo de su profunda pobreza
a través de las ondas de radio. El proceso era siempre el mismo: compraba el billete, lo manoseaba hasta la saciedad y esperaba nerviosamente a que cantaran los números ganadores. Arnulfo se sentía todo un ganador, lleno de esperanzas, hasta que descubría -una y otra vez- que el número ganador nunca era el suyo.

Imagen: Hands in Gethsemane

viernes, 22 de febrero de 2008

The debate and Hillary's final statement

Throughout the debate Obama looked presidential, and as a very convincing Commander in Chief; Hillary looked pretty good too, but not as good. At times, she seemed upset when Obama attacked her judgment on the "Irak war vote", her "failures in bring people together to get things done", and her "approach to keeping business as usual in Washington". She got agitated over Obama’s "plagiarism incidents". Obama rose above her in his response to the issue. He ignored her "silly" comments, and redirected the conversation to the issues that "we should be debating here." Her face reflected some anger, or perhaps frustration.


It was obvious to me that she is contemplating the idea that she may not be the party's nominee. Perhaps, this is the reason why she chose not to be too negative on Obama -in the past that has backfired on her. For instance, at the end of the debate she reminded us of the Hillary Clinton that we admire most: classy, smart and eloquent; she praised Obama, spoke of an unified democratic party, and placed the country at the center of the election stage -not her, nor Obama, but the country. Her body language and a few of her lines suggested to me, that she is acknowledging that Ohio and Texas may not be hers after all -at least not the way she thought they would be. She was very articulate in her closing statement, and it came across very well. The audience loved it, and gave her a standing ovation. However, I find it very ironic that in doing so, she may "have lifted a whole passage from someone else's speeches." In other words, she may have committed the same crime for which she had blasted Obama for the last week, o so. Isn't that funny?

But, I must say that, unlike Hillary, I do not think that using others' people lines -probably unintentionally- in a political speech is such a big deal -it was not a doctoral dissertation on a major scientific breakthrough, in which case, not giving credit to the source would be a terrible "crime". Oh, politicians, you just got to love their strange ways!

VIVA OBAMA 2008

Me encontré un vínculo a este vídeo en el portal de Obama. Me reí muchísimo. Es increíblemente gracioso, ¿Obama con un sombrero?Joder!

Es obvio a quien va dirigido este vídeo. Ojalá que no sólo en tiempo de campaña se quiera apreciar y entender la idiosincrasia de un pueblo. No que a todos les tengan que gustar los corridos, de hecho, a mí no me gustan, sin embargo, sería triste que se explotara la cultura de un grupo para conseguir votos y nada más. ¡Se acuerdan de Bush! ¡Ojalá que Obama se coloque su sombrerito aún después de que la campaña haya terminado! Aunque claro, eso me recordaría demasiado a Bushito El Divino. Ok. ¡que no se lo ponga, pero que no olvide que un día se lo puso!

PD. ¿Y qué decir perfecto anglicismo "traernos juntos" de "bring us together"? Ufffffff. A los puristas del idioma que lo cojan suave, y se tomen una aspirina -no vaya a ser que se me infarten.

It's a winter wonderland, and I have a date!

I am not a happy camper this morning. I have been waiting for this snow for a while now, and I get it today when I can care less about it. I am home, so there is no school to close. Oh, come on now!

As if my bad fortune were not enough, I have an appointment to set the record straight with Uncle Sam. I must walk in the snow to get to my wonderful date with the most hated of our relatives. Let's hope that Uncle Sam is not to mean to me! But, what are the odds of that happening?



cartoon via taxguru

jueves, 21 de febrero de 2008

La Biblia y yo

La Biblia es uno de esos libros fascinantes en los cuales todos encontramos algo para apoyar nuestras creencias o la falta de éstas. Es un libro fenomenal, hermoso, cuyo encanto se ha mantenido en ascenso por siglos. Para muchos la biblia es un libro sagrado, para mi, es una magistral obra literaria: hermosa y llena de sabiduría.

Mis conocimientos de la Biblia no son absolutos -por el contrario bastante deficientes- aunque crecí en el seno de una familia católica. Iba a misa frecuentemente, tal vez casi todos los domingos. Mi madre no nos dejaba otra opción. De niña tenía una edición de la vida de Jesús. ¡Cómo me gustaban esas historias! Las leí frecuentemente, era una fuente inagotable de historias que me cautivaban y me transportaban a un mundo lejano.

En mi pequeña biblioteca -en un rincón de mi apartamento- tengo varias versiones de la Biblia. Un día quise leer el libro de Judith -inspirada por la pintura de Caravaggio-, y me di cuenta de que ese libro no está en ninguna de mis Biblias. Empecé a investigar y averigüé de la controversia de siglos sobre cuáles eran los libros inspirados por Dios. La cuestión es que no todos estaban de acuerdo, algunas tradiciones aceptaban unos, pero otras no. En fin la religión católica fijó su canon tras el Concilio de Trenton.

Mi naturaleza inquisitiva me llevó a averiguar más sobre los
libros canónicos y los apócrifos. La existencia de libros apócrifos fue música para mis oídos, porque me pareció que que algo interesante debían tener para que hayan sido eliminados por las autoridades eclesiásticas. Esto despertó en mi el incandescente deseo de lo prohibido, y para saciarlo, me acabo de comprar La Nueva Biblia de Jerusalem. Esta versión incluye el canon de las sagradas escrituras como fue establecido en el siglo IV, todos los textos deuterocanónicos y los códices no incluidos en la Biblia Hebrea, pero que se encuentran en la Biblia Septuaginta -o, de los setenta- de la Diáspora Judía. Al abrir mi nuevo libro sentí el placer que se siente cuando se leen libros prohibidos: me temblaron las manos y el corazón empezó a cabalgar. ¡Genial!

miércoles, 20 de febrero de 2008

Goliat gravemente herido

Los resultados de las primarias de Wisconsin sugieren que la candidatura de Hillary Clinton pende de un hilo. Wisconsin es un microcosmos de los votantes que típicamente se alinean con Clinton, y sin embargo, éstos decisivamente le dieron su voto a Obama. Obama ha ido calando poco a poco en lo que Hillary consideraba su territorio. De esta coalisión de votantes sólo las mujeres anglosajonas mayores de 50 años le fueron fieles a Hillary, los demás favorecieron a Obama. Esto significa que Obama sigue sumando adeptos, y que cada vez penetra más profundo en el círculo de Hillary.

A pesar de que Obama ha ganado diez estados de forma consecutiva, Hillary le ha restado importancia al hecho, y ha puesto toda su energía en dos de los estados que tendrán sus primarias el 4 de marzo: Texas y Ohio. Las encuestas la dan como la favorita en ambos estados. Texas y Ohio ofrecen un alto número de delegados, y por ello, Hillary piensa que si los ganara le darían la resucitación que necesita su campaña. Si me preguntan a mí, no creo que sea inteligente lo que ha hecho Hillary Clinton en apostarle con todo a estos dos estados, y restarles importancia a los estados más pequeños. La pérdida constante -aunque sea en estados pequeños- surte en un efecto psicológico en los votantes; y si a esto le sumamos el hecho de que mientras los votantes más conocen a Obama más se alejan de Clinton, el cuadro que resulta no es muy favorable para Hillary.

Es importante prestar atención a lo que está ocurriendo con los votantes tradicionalmente leales a Clinton. El voto latino va a ser fundamental en Texas. Los hispanos han demostrado que no son un bloque monolítico como quieren hacer creer algunos. Apoyaron a Hillary en California y New York -en mi opinión, porque la conocen mejor, por una larga amistad, porque asocian el nombre Clinton con los años anteriores a Gingrich y su endemoniada reforma migratoria. Sin embargo, en territorio más neutral como Maryland y Virginia el voto hispano apoyó a Obama. "If the demographic trends continue, it doesn't look good in Texas. Obama won the Latino vote in Maryland and Virginia last week, a segment of the electorate that was solidly in the Clinton camp at the beginning of the race." Creo que aun si Clinton llegara a ganar en Texas, Obama se le acercará peligrosamente, consiguiendo un buen número de delgados.
En ohio no descarto una posible victoria de Obama, porque el componente demográfico es muy similar al de Wisconsin, "Obama's sweeping win there Tuesday can't be encouraging for the Clinton camp heading into Ohio as there are a lot of similarities between the blue-collar, Rust Belt states." El que Obama haya podido mantener su base y haya ido restándole a la de Hillary es muy mala señal para la antigua Primera Dama. Dudo mucho que esa corriente se detenga ahora, especialmente porque es él quien tiene el momentun que le garantiza el haber ganado las últimas diez contiendas. Tampoco se puede ignorar que los votantes de clase trabajadora de Ohio han sido afectados directamente por la institución del NAFTA (North America Free Trade Agreement), el cual fue instituido durante la presidencia de Bill Clinton, y que Hillary Clinton apoyó en su momento -aunque hoy lo denuncia (Clinton looks to Ohio, Texas).

foto: via 60 Minutes

martes, 19 de febrero de 2008

La mascota de la familia II

Por muchos de los comentarios al post anterior me di cuenta de que algunos pensaron que se trataba de una cuestión actual. No lo es. Hace unos años que pasé por esta situación. Me imagino que he crecido -para bien o para mal, no me queda claro-, porque en aquel entonces no se me ocurrió para nada cuestionarme la situación de la mascota ante nuestra separación. Todas estas preguntas se me ocurrieron hace unos días porque estoy de niñera -se vale esta palabra, ajajajaj- de la antigua mascota de mi antigua pareja y yo. Haberla vuelto a tener en casa después de tres años me hizo pensar en cómo llegamos al acuerdo de que se quedara con él y no conmigo. La verdad es que no hubo tal acuerdo. Se solucionó el asunto sobre la marcha.

La historia es bastante sencilla: un día él y yo decidimos seguir por vías separadas. El pobre animalito estaba ahí en el medio, indiferente y sin pito que tocar en aquel entierro. Al principio, se dio por sentado que se quedaría conmigo. ¿Pero cómo? ¿Por qué? No tengo la menor idea. No hablamos de ello para nada. Eran demasiadas cosas por organizar, y nos olvidamos de la mascota –que dicho sea de paso no era mía sino de él. Yo se la había regalado en un ataque de chulería de mujer enamorada. ¿Por qué se la regalé? Pues porque a él le encanta tener mascota -a mí me daba igual. Aunque en ese tiempo el animalito en cuestión me era indiferente, poco a poco me fui encariñando con él, hasta el punto de que se convirtió en parte integral de la familia. Teníamos todo tipo de cuidados y excesos con nuestra mascota. Cuando nos íbamos de vacaciones hacíamos todos los arreglos de lugar para que no le faltara nada en nuestra ausencia.

El caso fue me quedé yo con la mascota. Al principio todo iba bien, pero un buen día, se me subió el apellido a la cabeza –como dice un adorado amigo-, lo llamé por teléfono y le dije que viniera por su mascota. ¿Por qué? Porque no me dejaba dormir. Parece que estaba deprimida: empezó a perder el pelo, destruía los muebles, las colchas y las cortinas. Se comía mi plantita, corría por toda la casa y gritaba como loca en medio de la noche; es decir, desarrolló una conducta un poco neurótica –siempre había sido medio neurótica pero la cuestión llegó a niveles insospechados tras nuestra separación. En fin, se puso súper majadera, y yo que tampoco la llevaba muy bien, no aguanté más y se la devolví.

Hace una semana que estoy de niñera de esta criaturita, y me la he pasado muy bien con ella. Llegó a la casa y parecía reconocer el ambiente. Sé que la voy a extrañar cuando él vuelva de su viaje y se la lleve de regreso a casa.