I wish I could understand the Republican Party some day, but the more I try, the more I fail. For instance, they all condemned the health care bill for being "socialized medicine," and yet they ALL enjoy health insurance paid for by the American people.
I waited patiently for at least one of those devoted patriots, defenders of the "will of the people" to step up to the "cause," and give up his or her health insurance, and then go and join the uninsured Americansm but they did not. If they would have done it, then I would accept that they truly do not believe in "socialized health care." But they all failed me. Why? Because they are a bunch of demagogues with a double standard!
Today Senator Boehner, put out a statement saying that "This is a somber day for the American people...," and I can't disagree more. It is obvious that the senator and his political buddies have never interacted with the most vulnerable people of our society. For "those people," and for the rest of us who believe in social justice and equality, today is joyous day.
Mr. Boehner went on to criticize the Health Care Reform bill on the account that "Never before has such a monumental change to our government been carried out without the support of both parties." Is he expecting people to take him seriously? Has he forgotten, already, that the American people were watching the debates, and that they saw President Obama made many desperate attempts to have a bipartisan bill?
The Republican Party chose to seize every opportunity to seek political gains, instead of genuinely trying to compromise on the bill; and, therefore, they have nobody to blame, but themselves for being, as always, on the wrong side of history!
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martes, 23 de marzo de 2010
jueves, 19 de julio de 2007
Sicko: una escalofriante realidad
Por fin fui a ver Sicko, el último documental de Michael Moore. Creo que es una película que todos los estadounidenses deberían ver. Es un filme profundamente humano, en ocasiones me hizo llorar y en otras reír. Hay escenas muy tristes: personas mayores de edad que pierden su casa por el costo de tratamiento médico, pacientes a quienes se les niega servicio médico porque no pueden pagarlo, la podredumbre de las compañías de seguro (HMOS), los políticos que se dejan comprar por los lobbyists, las corporaciones desplazando a los médicos a la hora de decidir que tratamiento deben recibir los enfermos, y así por el estilo; pero no todo es tragedia, también muestra la compasión que los seres humanos podemos sentir por nuestros semejantes. Un residente canadiense se arriesga a violar la ley, e inclusive está dispuesto a casarse con una amiga, para que ella pueda recibir el tratamiento médico que necesita; del mismo modo, médicos cubanos atienden a pacientes estadounidenses -entre ellos bomberos y socorristas que prestaron sus servicios como voluntarios el 11 de septiembre. Aunque el documental es mayormente sobre temas serios, Michael More logra arrancarnos varias carcajadas que nos alivian la carga emocional que nos deja el ver tanta tragedia en pantalla, y saber que mañana podría ser nuestra realidad.Siempre me ha parecido una locura que el gobierno de los Estados Unidos haya puesto los servicios médicos en manos de grandes corporaciones; las cuales han hecho de la salud pública es un lucrativo negocio. Siempre que veo la televisión me llama atención la gran cantidad de anuncios sobre medicamentos. Es que las farmacéuticas se gastan un dineral promoviendo sus productos.... A menudo leemos en los periódicos reportajes sobre compañías que ocultan los daños adversos de algunos medicamentos para no incurrir pérdidas. No importa la suerte que corran los pacientes siempre y cuando ellos saquen su dinero. El mensaje es clarísimo, primero están las ganancias de las farmacéuticas y sus inversionistas y luego la salud de los enfermos. Creo que es muy triste que sean las grandes corporaciones las que decidan el tratamiento médico que los pacientes deben recibir; pero más triste aun, es que lo hagan con el beneplácito, o mejor dicho en complicidad con el gobierno federal.
¿Por que no usar mayor parte de nuestros impuestos para darnos mejores servicios? Pues porque la gran mayoría de nuestros impuestos es destinada al ejército y los costos de guerras. No me molesta pagar un 33 por ciento de mi salario en impuestos, lo que me revienta es el uso que se le da. Es una aberración que el gobierno en vez de cubrir necesidades básicas como la educación y la salud, gaste nuestros impuestos en guerras absurdas. El gobierno asigna entre un 45 y 90 por ciento del presupuesto nacional a las Fuerzas Armadas y áreas relacionadas. Por ejemplo, para el año fiscal 2008 el número mágico es el 51%. Mientras tanto, otros países amigos o aliados, usan gran parte de su presupuesto en mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos a través de la educación y servicios médicos adecuados. Por el contrario Estados Unidos se ha declarado en guerra prácticamente con el mundo entero en su afán por por expandir su dominio económico. Esa es la razón por la que otros países pueden ofrecerles a sus ciudadanos los servicios básicos que a los estadounidenses se les niegan. De más está decir que si el gobierno quisiera podría remediar la crisis del sistema de salud del país, sin embargo, esa no es la prioridad: la prioridad es seguir provocando o ignorando conflictos que a la larga terminan en guerras que a la larga aseguren la dominación económica estadounidense. Por lo tanto, para que haya cambios en el sistema de salud y educación, primero deben haber cambios en la actitud imperialista de los Estados Unidos; y desafortunadamente, el afán Imperialista siempre ha estado por encima del bienestar de los ciudadanos. ¡Esa es la paradoja!
National Budget fiscal year 2004-2005
Where your income tax money really goes
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