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jueves, 10 de enero de 2008

El teléfono magenta de mi vecino y los votantes de Iowa

Un día estaba en la casa de los vecinos, y vi sobre la mesa un teléfono magenta. El móvil timbró, y por la conversación, deduje que era Claudia la hija de 19 años. Me dije, ah se le quedó el teléfono a Claudia. Ya saben que yo sé que no debo ser prejuiciosa, pero ¿cuántos chicos ustedes conocen que saldrían a la calle con un teléfono de color rosa? Yo sólo uno, mi amigo Walter. ¿Se le olvidó el teléfono a Claudia? pregunté, No, no es de Claudia, es mío. Nos conocemos hace tiempo, bastante para poder hacerle una broma pesada por lo del color del teléfono. Nos echamos unas buenas carcajadas a cuentas del color del móvil; y aunque me aseguró que era suyo, yo seguí pensando que me tomaba el pelo.

Anteayer, al volver del trabajo, me lo encontré en el garaje. Empezamos a charlar: Happy New Year, same to you. So are you an Obama or Hillary girl? Entonces, timbró su teléfono celular. ¡Qué sorpresa me llevé! Era el mismo teléfono magenta que había visto sobre la mesa! No pudo hablar con la persona que lo llamó porque no hay buena recepción en el garaje, por lo que pudimos retomar nuestra conversación. Nunca le di la respuesta a su pregunta, ya que -por lo menos, en ese momento- yo estaba más interesada en su teléfono que en la política. No me pude resistir, y le dije que no podía creer que éste fuera suyo. Me explico que no le molestaba en lo absoluto que la gente se le quedara mirando el teléfono. Estaba en oferta y lo compré ¿que importa el color? -me dijo. Me contó que un día lo perdió, y que alguien llamó a su casa y le dijo a su esposa I found your daughter's phone. Los dos nos reímos, y subimos al ascensor.

Ya en casita, me puse a pensar en el teléfono magenta de mi vecino, pero esta vez, no me reí. Me sentí identificada con Walter -aunque a mí jamás se me ocurriría comprar un teléfono de ese color -por barato que sea -es una cuestión de gustos. Escuché de nuevo sus palabras. Recordé que Walter también me había dicho I am voting for Hillary. I do not know much about Obama...No pude evitar pensar en Iowa y en New Hampshire. Reflexioné sobre el voto de las mujeres en New Hampshire. Según los resultados de las elecciones, muchas mujeres votaron por Hillary por ser mujer, y porque se sintieron identificadas con el It's not easy y el I don't want us to fall back. Me pregunté si ¿hay alguna diferencia en decir votaría por Obama por ser negro, o por ser hombre, o por Hillary por ser blanca y ser mujer? Sentí pena y tal vez miedo... Suspiré profundamente y pedí un deseo: ojalá que esta campaña no se convierta en la guerra de los sexos y de las razas; porque si así fuera, la idea de que estamos en la antesala de un nuevo día en la historia de los Estados Unidos sería sólo una quimera. Y, de poco servirían los sueños de unidad que nacieron en Iowa cuando una mayoría blanca - hombres y mujeres- eligió a un hombre negro. En ello, por lo menos para mí, Iowa demostró ser mucho más progresista que New Hampshire.