jueves, 20 de abril de 2006

Un día inolvidable

"Hoy puede ser un gran día
Imposible de recuperar..."

Joan Manuel Serrat

Hoy será tu gran día, ése que tanto añoraste. A las 11:00 de la mañana, irás a la cita que has esperado toda tu vida. Ahora te levantarás y lo organizarás todo: dibujos, esquemas, bocetos, todo tú, multiplicado en cada creación. Tu obra es el fiel espejo de tu alma: un microcosmos del universo... Estás impaciente, son las 4:00 de la madrugada, la noche se te ha hecho eterna, la más larga de todas tus noches –interminable como para el reo que aguarda su castigo frente al pelotón de fusilamiento. Ilusionado, observas tu trabajo y sonríes complacido. La cita no será hasta las 11:00 de la mañana, mientras tanto agonizas, sientes que tu cabeza da vueltas al compás del tic tac de los tentáculos del tiempo. Te levantas, enciendes un cigarrillo, preparas un café, en tu cabeza revolotean miles de pensamientos, cual mariposas en una red. Tu mente es una cámara en movimiento: múltiples tomas se yuxtaponen en situaciones totalmente anacrónicas... Sin proponértelo eres espectador, escritor, actor y director de tu propia representación. Un impulso te guía hacia el estudio, te detienes frente a tu portafolio, ése que a las once llevarás contigo a la cita…. Cada pieza está elaborada sobre las fibras más sensibles de tu ser, cada una de ellas eres tú, y a la vez todos los hombres. Tú y el universo son la esencia; sin embargo, sólo esos que se detengan a ver más allá de la representación, podrán percibir a todos los hombres dentro de tus cuadros…. Por las diminutas brechas de las puertas se filtra un tenue rayo que anuncia ya la aurora. Repites varias veces que será el día más importante de tu vida.… Nunca lo olvidarás.... Lo has esperado toda tu vida. Te has quedado inmóvil contemplando cada pieza, recreando la gestación de cada una de ellas, y sin saber por qué por tus mejillas ruedan dos gruesas lágrimas. Tu mirada centellea, no cambiaría nada: ni el uso de la luz, ni los contrastes, ni los personajes, ni siquiera el título, nada. Son perfectas. Entre cavilaciones recuerdas que esta mañana desayunarás con un colega. Ya es hora, son las 5:12 A.M., sientes que el suelo retumba e imaginas que son los latidos de tu corazón emocionado; sin embargo te equivocas... todo se estremece, deshaciendo la perfecta simetría de la ciudad; a la perfecta armonía le siguió el caos: esqueletos de metal, calles sin rumbo, la bahía embravecida, alaridos, gemidos, llanto, tribulación, llamas. Sientes que todo se desplaza bajo tus pies infinitamente… un minuto después la gran sacudida cesó.... No recuerdas ni cómo ni por qué estás en una fría sala inundada de miseria y destrucción... poco después te encontrás al aire libre en el Golden Gate Park, huyendo de las llamas, del infierno. Si los relojes no se hubieran parado a las 5:12, ahora serían las 11:00 de la mañana. !Qué más da! Ahora tú, la cita, el taller, los cuadros, las ilusiones y la ciudad son sólo cenizas!

9 comentarios:

  1. Un escritor se consagra cuando logra que el lector no pueda distinguir entre lo real y lo inventado y usted logra muy bien. Definitivamente, leer lo que escribe causa deleite y ocasiona placer. Siga escribiendo, además le pido que se prepare a publicar sus obras.

    Juan Tineo

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  2. El presentimiento nos delata el alma de los caminos a seguir,te quedo hermoso,besos sonia!!!!

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  3. Uno de esos eventos que cambia el curso de miles de vidas. El poder de la naturaleza; la raiz de los temores y creencias de las generaciones.

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  4. uffff que dolor me dio leer eso, me he quedado con un dolorcito en el pecho, que triste, pero mis respeto hacia ti comoe scritora

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  5. uyyy!

    Me gusta como escribes. siento la ansiedad del tipo, y nunca uno sabe lo que le puede pasar en media hora, por eso hay que disfrutar el AHORA, auque el ahora no sea el mejor AHORA que hayamos tenido, pero estamos vivos, y eso es mas que suficiente.

    Besos senorita, y estoy empezando a escribir en tercera persona como me surigio usted, me cuesta mucho pero queda mejor.

    Besos,

    Petra

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